jueves, 24 de abril de 2014

Segundas notas y escritos a propósito del pal carajo a Maduro

1. Dos legados de Chávez
Hay dos legados de Chávez de inmensa importancia, uno muy bueno y otro muy malo. El primero que fue un dirigente que dentro de las tensiones políticas naturales a todo proceso revolucionario y el papel central que obviamente tuvo, supo entender que el proceso se partía hasta disolverse si la respuesta a las circunstancias nacionales e internacionales que le tocó atravesar y conducir no tenían siempre una direccionalidad hacia la izquierda. Impresionante en ese sentido como a quien nunca se le pidió llevar la ruptura con la cuarta república por senderos tan engorrosos como la revolución antimperialista y posteriormente anticapitalista, finalmente se atrevió a asumirlo de lleno, dejando un marco general programático que ha obligado sobretodo después de la conspiración 2001-2004, ha dejar marcada una direccionalidad progresiva y rupturista continua y dentro de las posibilidades, ante todo cúmulo de tensiones que van agudizándose en la medida en que el proceso avanza. Típica maniobra chavista en ese sentido: su respuesta frente a la crisis en Sidor que desde mediados de los años 2000 se fue profundizando bajo la negativa del gobierno a dar el paso de la renacionalización, y finalmente, a la manera de Chávez,  un día despertándose y anunciando al país su mandado al carajo de la empresa argentina que manejaba la empresa, por encima de cualquier trato estratégico previo con una Argentina aliada, reuniéndose con los trabajadores y emitiendo un mensaje a ellos y toda la clase obrera mucho mas radical que el de la propia dirigencia sidorista. Bajo ese reflejo direccional hacia la izquierda, hacia la conciencia liberadora y proletaria mayoritaria que subyace naturalmente dentro de un mundo de opresión y explotación,  se fueron fueron profundizando políticas, mensajes y programas en todos los órdenes que empezaron a darle forma y contenido a una auténtica revolución social que comenzó hacerse referencia en el mundo entero y bajo el apoyo decididamente mayoritario del pueblo venezolano.
El segundo legado, muy malo, es que el presidente Chávez en la medida en que se fueron generando los acontecimientos y su liderazgo se ampliaba dentro y fuera del país, pareciera que no se terminó de dar cuenta en el lío terrible en que se estaba metiendo y la imposibilidad de manejarlo sin tener consigo el acompañamiento de un cuerpo de trabajo estratégico y de gestión muy grande, probo, realmente revolucionario y disciplinado, que no necesariamente tenía que estar formalmente dentro del gobierno (mejor si la mayoría y en forma cada mas numerosa estuviese fuera, así se le planteó en algún momento), pero que le permita decantar estrategias y movimientos, fuera y dentro de la acción formal de gobierno muy complejas. Entendido como un ambiente de iguales que permita el debate, la controversia constructiva, generar pasos y movimientos previamente filtrados por una sabiduría colectiva, siempre mas lúcida y con mayor información que la de cualquier individuo incluido él mismo. Pero el compañero no hizo eso, se tomó para sí la dirección estratégica, se quitó a sí mismo hasta el derecho de escuchar la critica y convivir dentro de una relación de iguales que afronten con criterio colectivo y militante el inmenso reto de la revolución planteada. Convirtió en burócratas y funcionarios a la dirección revolucionaria real.
 Al quitársela él, también le quitó ese derecho a un cuantiosísimo cuerpo militante que no generó dentro de sí ni la cultura de actuar siempre con inteligencia estratégica, depurándola, cualificándola, ni un sentido de la responsabilidad colectiva hacia un proyecto radicalmente transformador que ha de ser obra de todos; se acaba la posibilidad de lo que antes y aún hoy denominan como el partido revolucionario. Por el contrario, hacia abajo el movimiento popular quedó colgado y ciego y con relaciones hasta aberrantes con cualquier cantidad de oportunistas que han llenado el estamento estatal, sin autonomía ni inteligencia propia. Finalmente, quedando solo y entre arañas cosa que seguramente aceleró su enfermedad, trató de utilizar una maquinaria podrida de Estado para impulsar el sueño mas hermoso y radical -un total imposible-, creando una relación de jefe a secretarios al interno de gobierno sin ninguna horizontalidad (él era la revolución y un pueblo que solo lo homenajeaba y oía) , generando las bases de una autocracia interna que ha ido volviendo esto una sopa inmanejable de intereses grupales, saboteadores, infiltrados,, empezando por los que de manera cada vez mas descarada juegan a favor del sionismo, e imperialistas de toda especie, ni hablar de sus relaciones con todo este capitalismo mafioso que nos ha violentado toda la sociedad.
La culpa no es solo del Chávez-caudillo de lo cual nunca se pudo deslastrar, es fundamentalmente de una inmensa vanguardia colectiva en formación que se mató ella misma prefiriendo acomodarse a esta situación y escalar en ella (incluido este servidor probablemente), generando cualquier cantidad de justificaciones políticas para ello. Metalidad que se devela por estos días en muchos de estos textos contra el vete para el carajo que por lo general no hacen sino reflejar esa cobardía oportunista tan típica de estos años del que hace de la realidad un hecho tan pesado y riesgoso que es imposible confrontarla. Acusando con cualquier cantidad de necedades fastidiosas y con los mismos argumentos mas viejos que Matusalen el llamado a reafirmar y acrecentar el espíritu original y determinante de rebeldía y irreverencia de esta revolución:  purismo,ultra izquierdismo, voluntarismo, anarquismo, irresponsabilidad, jugadores del juego enemigo, falta de conciencia del contexto que vivimos, saltatalanqueras, infiltrados,desleales, antichavistas escondidos , váyanse con los fascistas que son lo mismo etc, etc, hasta llegar a las nuevas acusaciones de conspiradores de izquierda preparando un golpe por ese lado. Disculpen camaradas pero este es el juego de quien las cosas mas feas del otro porque si es así a ustedes le salen unas terribles: reformistas, revisionistas, y mejor callo, solo recomiendo para la próxima usen adjetivos mas creativos...Y por  lo de conspiradores no, subversivos siempre...
Lo cierto es que la ausencia de este cuerpo colectivo de arriba a abajo, no solo ha generado una cultura política nefasta al interno del chavismo, de verticalidad arrogante, protocolos hasta ridículos de seres de con chapas oficiales de toda índole hablándole en monólogos insoportables a la masa obligadamente callada y observada en su mal o buen comportamiento, además de un criterio de lealtad que no puede ser mas reaccionario en su principio (la lealtad a la persona, al hombre siempre del poder y no la causa colectiva), sino que finalmente creó lo mas peligroso: una burocracia dirigida desde los intereses económicos de nuevos magnates, enriquecidos bajo el silencio de todos y la complicidad de muchos, con vínculos y conexiones de toda especie con centros de negocios y acumulación de capital legales y no legales, que condicionan a estas alturas y de manera evidente la dirección de gobierno, determinantes además en el desfalco económico.
¿Que tenemos entonces dentro de este doble legado?. Un maravilloso proyecto refrendado por la inmensa mayoría,ubicado en un punto de hegemonía y poder suficiente para lo que se necesita (estrategia cívico-militar victoriosa), pero amarrado a lo más antagónico y enemigo del mismo; este es quizás uno de los punto más contradictorios del legado de Chávez. Un problema gigastesco que una desaparecido el salvador, que de todas formas ya estaba igual que todos nosotros igualmente amarrado y desesperado cuando finalmente lo reconoce, se profundiza aún más. Luego, nos toca ahora sí, como izquierda revolucionaria si aún existe, aclarar sobre que propuesta de Estado, antes de que sea tarde, se va a seguir fraguando este proceso. Este Estado real, corporativo, burocrático, es imposible, sobrevive en su peor versión corrupta, enredando todo el papagayo en un rompecabezas de intereses y cortes de poder totalmente infiltrados que necesitaría un verdadero golpe y no precisamente conspirativo sino revolucionario para safarnos todos de ello, los que estamos fuera y y la buena sangre patriota que sobrevive dentro del Estado.
2. Del legado al pacto, y de allí al carajo señores
Crisis irremediable insistimos que generó las bases él solito de una insólita crisis económica que ha permitido la reiniciación de la curva de empobrecimiento social y desvalorización del trabajo, con el cual el gobierno mismo se puso él solo contra la pared, tratando inútilmente de venderse como víctima de una guerra económica que él mismo creó y favoreció, muy antes y después de la muerte del presidente Chávez. Además es un Estado creado sobre un contrato social que desapareció de hecho entre el 27F del 89 y el 4F del 92, que aunque se quiera reconstruir con las viejas élites, entre las mesas, cámaras y lujos de Miraflores, es imposible. Y serán los fascistas apegados a un plan estratégico que para nada le interesa esa paz sino el plan estratégico norteamericano para la región de caos, guerra, recomposición a su favor, y la agudización del las resistencias del pueblo en lucha, apegadas al legado revolucionario bolivariano, quien se lo demuestre. Esa determinación de nuevo golpe tiene un título bien situado en sus argumentos que Chávez dejó tirado en su último mensaje: golpe de timón.
¿Mandar al carajo Nicolás Maduro que supone entonces? Un reconocimiento de que un después de...y de acuerdo a lo dicho en el primer artículo petitorio, de que aquí se ha hecho historia, dura y cruda, y nadie por muy presidente que sea y en nombre de nada puede borrar de nuestro horizonte a futuro destrozándola a pedazos por un nuevo pacto de élites que además, para sus fines tácticos, los que así lo ven, no sirve para nada. Ni para la paz, ni para reactivar ningún aparato productivo. No se trata de mandar a nadie pal carajo personalmente (en lo que a mi atañe si por milagro me encontrara con Nicolás en cualquier lado lo saludaría con la misma camaradería de siempre, no se si él a mí). No es una guerra de descalificativos personales, ni de adjetivar al individuo con los improperios que fueron tan recurrentes en la izquierda de la que vienen amigos como Nestor Francia. Se trata de mandar pal carajo una política y un actitud de gobierno que -lo sentimos mucho por el compañero-  en este caso Nicolás Maduro representa y dirige como presidente. ¿Por qué?. Porque de cualquier forma lo que esta haciendo, -y si no es él solo, su gobierno, la telaraña de gusanos que lo rodean- es exactamente el movimiento adverso a los que nos obliga un legado en su luz y su oscuridad.
En momentos tan críticos como este, por un lado, en vez de recurrir a ese sabio y rebelde proceder de Chávez del reflejo a la izquierda, de buscar siempre allí la respuesta, de situar en el sujeto histórico-social de la revolución el camino una verdadera paz transformadora y de justicia; salida por tanto a cualquier crisis, el reflejo es estrictamente el contrario, pulverizando no el Estado burgués sino la línea de construcción y profundización revolucionaria más sabia y en el fondo mas segura al país todo.
En vez de  aprovechar, por la gravedad de los hechos violentos registrados, signados por una geopolítica imperial desesperada por recuperar a toda costa estos confines americanos y sus recursos básicos una vez perdida la posibilidad de comerse el medio oriente y las fronteras de Rusia, de contratacar con el inmenso caudal de solidaridad hacia dentro y hacia fuera del territorio en una actitud que sea coherente con la línea defensa de todo el pueblo. Aprovechar, frente al desastre económico  de profundizar toda la línea de producción socialista autogobernante y en general de defensa integral, de distribución, de planificación hacia abajo y viceversa, es decir, darle toda la fuerza a la revolución real; hacer un completo borrón y cuenta nueva de los esquemas y personajes desastrosos que la han deteriorado por completo, nada. Se hace todo lo contrario, se busca la respuesta por la derecha, por el sujeto histórico de la opresión, bajo el encanto de fedecámaras y la conseja tan bien acogida por nuestro vicepresidente, de abandonar el horizonte revolucionario: convivencia pacífica lo llaman ahora, remember la URSS?..siendo el complemento político de diálogo con la oposición, las mesas de paz, etc, solo el postre-espectáculo de este otro pacto llevado en secreto (según Arreaza ya van por 600 puntos acordados, !que descaro!)...¿Por qué no lo llevan a referendum, a ver si es tan gustoso a la mayoría?...
Por el otro lado, en su contraparte, lo que tiene que ver con ese legado oscuro de lo que llamamos en algún momento el caudillismo igualitario, la maquinación del Estado corporativo-burocrático, desafortunadamente, una cosa va con la otra, se reafirma pero como era natural dejando líneas de penetración cada vez más abiertas a su manejo interno por parte de agentes al servicio de cualquier cosa menos el proceso de liberación; un verdadero peligro que ya lo estamos viviendo en PDVSA en sus líneas informáticas; que lo expliquen sus trabajadores y digan quienes son los que se están tomando por fuera de cabo a rabo las bases de información esa empresa... ¡para que se vayan para el carajo!.. Es un desgaste interno irremediable pero que no tiene o por lo menos no hay el menor signo de intención de comenzar su sistemática y compleja pulverización,dejando todas las posibilidades del mundo de que sobre ello se gesten movimientos de desestabilización muy graves ante deterioros institucionales cada vez mas  sin sustitución en otro poder, otra política. En una política que interpreto de llamado desesperado de partidos del Polo Patriótico como el PPT intentan una salida representativa por la izquierda de gobierno de concertación del polo patriótico y más allá, otros se callan y esperan una buena voluntad posterior al respecto. Que tengan suerte hermanos, pero creo que esto no va a hacer oído, o al menos no hay el menor indicio al respecto. La línea de derecha esta tirada y el golpe de timón, más necesario que nunca habrá que forjarlo desde otro lugar que el tradicional acuerdo político y entre oficiantes de la política.
Al final, ¿qué es lo que se ha sugerido que se mande para el carajo?. Quitemos la persona de Maduro si ese afecta sensibilidades, y vayamos al centro político:  entonces ¡que se vaya para el carajo toda alternativa que no suponga una profundización de la revolución y la reafirmación del poder popular y constituyente del pueblo!...¡que se vayan para el carajo los regalitos de la paz entre ricos y a beneficio de ellos!...¡que se vaya para el carajo todo cuanto no suponga una línea de dignidad antiimperialista y antifascista que no invite al pueblo a hacerse el verdadero dueño de su destino, su territorio, su nación, su libertad!...¡que se vaya para el carajo toda la carroña de burócratas y corruptos que están matando nuestra historia!...¡se vaya para el carajo ese pacto miserable!
¿Y después de mandar al carajo lo que hay que mandar qué?. Angustia general hasta en los más dispuestos pero como dicen los dialécticos, no hay posibilidad de reafirmar nada sin una previa negación. Mandar al carajo de una vez por todas, supone una larga lista de ¡mandados para el carajo!, con caras y nombres muy precisos, sin miedos ni vergüenzas, aquí y allá, por razones de toda índole, dñandole la palabra al pueblo de la manera más sencilla y legítima, que si ustedes lo quieren podamos abrir un nuevo capítulo de este proceso. Inédito dentro de los procesos revolucionarios donde después de que se acumulan todas las enfermedades que hacen parte del parir la historia en la lucha de clases, en segmento masivo y lúcido de ese pueblo se dispone a curar su propio cuerpo político y hacer renacer su historia. Nicolás Maduro, para convertirnos ahora en maduristas según la línea de Nestor Francia (no sabía que existía eso de madurismo) podría liderizar si le da la gana un movimiento así, nunca es tarde. Pero sus ojos no miran a esa posibilidad, hay un punto de energía libertaria en él ausente, aunque la tenía de papaya como dicen. Multiplicado el punto de negación a propuesta nuestra es fundamental conformar los Consejos Populares Revolucionarios como síntesis del poder popular, y volver a levantar la carta de lucha necesaria desde donde podamos guiar nuestra lo que vendrá, en la forma de una comunidad de iguales que reafirma su derecho tanto a negar como a radicalizar la historia que él mismo ha construido. La movilización parte el primero de Mayo y la asamblea popular en San Cristóbal, por esa carta de lucha, por la solidaridad con el pueblo del Táchira, será el 3 y 4 de Mayo...¡no a la guerra civil!...¡todo el poder para el pueblo!.
Finalizo no con un documento, ni escrito organizado, simplemente con las palabras sentidas de rabia de una compañera, cuyo nombre me guardo por respeto y seguridad, que como siempre dicen mucho mas que cualquier razonamiento político de este militante y servidor:
El pueblo no es pendejo y allí me suscribo, se es leal a la causa, a los ideales, a la acción pero irreverentes en la discusión, no se puede ser leal ó incondicional al ser humano xq nos equivocamos constantemente y ese 8/12 el comandante eterno pidió apoyo para una candidatura y darle continuidad al proceso revolucionario más no para distorsionar o desdibujar lo que tanto nos a costado. Esa mesa del diálogo es una porquería, ahora nos pediran que nos déjemos meter el dedo en el culo lo cuál el Gobierno aceptará, las políticas económicas son una porquería, la producción nacional está por el suelo, los corruptos cada día son premiados y enaltesidos como héroes y heroínas (llámense gobernadores, alcaldes, ministros, expresidententes de empresas básicas, etc) estamos nadando en el excremento del diablo, parece que la muerte de Chávez aceleró el hambre de las bestias que sólo esperaban el momento para atacar. Al carajo todos los cabrones al servicio de la corrupción y traición al pueblo, apátridas de mierda vestidos de rojo, verde, blanco, amarillo, etc. Fuera los camaleónes enquistados en el poder, rechazamos, la escasez, la corrupción, la inflación, la explotación, la tercerizacion, el pacto con la burguesía. Al carajo Nicolás y tus medidas coño e madres y no soy ni guarimbera ni escualida, ni contra revolucionaria, soy profundamente venezolana militante de izquierda y pata en el suelo, luchadora social. No a la impunidad ideológica, no a la militancia silenciosa, al carajo Nicolás y todos los que joden el proceso y avance que nos dejó el comandante eterno

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Roland Denis

Luchador popular revolucionario de larga trayectoria en la izquierda venezolana. Graduado en Filosofía en la UCV. Fue viceministro de Planificación y Desarrollo entre 2002 y 2003. En lo 80s militó en el movimiento La Desobediencia y luego en el Proyecto Nuestramerica / Movimiento 13 de Abril. Es autor de los libros Los Fabricantes de la Rebelión (2001) y Las Tres Repúblicas(2012).

lunes, 7 de abril de 2014

LA REVOLUCIÓN EN PELIGRO.

Será el Apocalipsis que acabará con la Revolución Bolivariana. Empieza la autocrítica...
Por: Jesús Silva R. | Domingo, 06/04/2014 03:59 PM | Versión para imprimir
Aprendices indignos del socialismo atacarán a sus honorables maestros revolucionarios, del mismo modo que hijos se alzarán contra padre y madre, porque ausencia de valores, principios y normas de una época extraviada e incapaz de construir la sociedad mejor que tanto pregona.

Paracaidistas dotados de oficinas grandes con voluptupsos salarios, barbarazos devoradores de viaticos en entes gubernamentales y recién llegados sin mérito alguno, intentarán derribar la reputación de revolucionarios intachables que han dedicado décadas de lucha junto al pueblo y los obreros en la calle.

Se pondrán de moda, el oportunismo de izquierda, el uso de la revolución como agencia de empleo y el alarde de poseer un trampolín de rápido ascenso social. Aparecerán princesas y princesos enchufados autoproclamandosé como los redentores del siglo XXI, vendrán también debutantes en el peculado para desangrar el patrimonio de la Patria. La renta petrolera financiará la prepotencia y el ventajismo de una juventud gobiernera y tarifada.

Importará más el poder que emana de los cargos y del nexo con poderosos funcionarios que la trayectoria de los combatientes proletarios, de los intelectuales revolucionarios que atraviesan desiertos y no aceptan cargos en el gobierno, de los voceros por iniviativa propia que dieron la cara ante el pais y el mundo en momentos dramáticos como la misteriosa muerte de Hugo Chávez y los días complejos de la transición presidencial.

Habrá grosero nepotismo, amiguismo, cogollismo, populismo, burocratismo, sectarismo, nueva burguesía roja como modelo idílico de vida.
 

Empeorará la indiferencia hacia los pobres, la revancha de los arribistas contra la estable clase media, se multiplicarán las plagas ideológicas y el utopismo que embrutecen a masas de incautos y fanáticos.

Dicen que todo esto ocurrirá porque el fundador del chavismo ha fallecido. Que hoy las necesidades son las mismas de siempre para salvar a la Patria, pero ni de un lado ni del otro hay un mesías que pueda verdaderamente resolverlas.

Tal vez si pensáramos en las virtudes de un pueblo unido y organizado para trabajar y progresar, encontraríamos respuestas serias y menos fantasiosas en un país que debe asumir el realismo para evitar la ruina moral y material que lo amenaza, especialmente con guarimbas que revelan la grave descomposición social y el odio entre hijos e hijas de una Venezuela dolorosamente dividida.

Aunque el estudio científico mo impacte a las multitudes como los discursos emocionales de los dirigentes empíricos de ambos polos, nosotros optamos por la seriedad y la veracidad de las ciencias, o al menos lo intentamos.
 

Lo cierto es que en Venezuela, la renta petrolera es el tesoro perseguido por cazafortunas y los gobiernos que circunstancialmente la administren serán siempre objeto de adulación. Partidos políticos sin ideología como los de hoy solo buscan recortar camino para llegar al oro negro, cada uno a su manera.

Como dicha industria permanece en manos de sus administradores estatales, la transferencia del poder a los obreros es para este gobierno un ideal insuficientemente claro. Entretanto, al no producirse la transición socialista en los medios de producción, mueren los sueños de una sociedad sin clases y se consolida el canibalismo social. Seguimos en la era del sálvese quien pueda.

Seguramente Marx y Engels habrían renunciado al gabinete económico ante la imposibilidad de concretar la ruptura con el modelo rentista y monoproductor que por más de un siglo afecta a esta Venezuela precapitalista sin desarrollo de un aparato productivo industrial.
 

Solo partiendo del relato del estancamiento económico, de la descripción de la Patria importadora que ajusta cíclicamente su moneda al capricho financiero de los Estados que le venden desde comida hasta las manufacturas más complejamente elaboradas; es que podremos alertar que sin economía socialista no nacerá el hombre nuevo ni la mujer nueva.

Para que haya enseñanza exitosa de moral revolucionaria que sea apreciada hasta por los opositores, hace falta una nueva base material como como la anteriormente descrita en combinación con la prédica del buen ejemplo para la vida social.
 

La dirigencia del Estado es la primera entidad obligada a fomentar la generación de comida, medicinas, seguridad, empleo, paz, diálogo pero sobre todo buenos ejemplos. Moral y luces son nuestras primeras necesidades, decía Simón Bolívar.
 

Yo no cuido puestos y hablo claro:
Corre peligro la Revolución Bolivariana.

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Jesús Silva R.
Escritor, constitucionalismo y militante marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en la UCV.


martes, 18 de marzo de 2014

Guarimbas y la clase media

El pasado 15 de marzo, el diario Últimas Noticias publica un artículo de  Reinaldo Quijada (http://www.ultimasnoticias.com.ve/opinion/firmas/reinaldo-quijada/la-clase-media-se-aburre---.aspx), en el que hace un análisis extraordinario de los valores que han ido degenerando en la clase media. Describe allí una diferencia fundamental enmarcada en la lucha de clases, dominantes y dominados, que patentiza el carácter alienante de un sector que es víctima de los códigos semióticos que bombardean a diario por los medios de comunicación en manos de la oligarquía y el comportamiento combativo en las clases populares en donde predomina la solidaridad y la convivencia. En la primera, el vacío, el aburrimiento, la soberbia y la banalidad en lo cotidiano, proclive a servir de cobayas a favor de los intereses de las clases dominantes; en la segunda, una marcada conciencia de clases producto de la explotación que los marginó.
Lamentando que este análisis de Reinaldo Quijada haya sido tan corto, tomo de ese artículo la siguiente frase del escritor mexicano Octavio Paz, describiendo a la clase media. Cito:
“Esta clase media sin mucha cultura y sin un gran sentido de las tradiciones es, como en todo el mundo, adoradora de la técnica y de los valores del individualismo, especialmente en su versión norteamericana”
Y agrega:
“Es una clase destinada a tener más y más influencia en la sociedad. Extraña situación: las clases medias desdeñan la vida pública, cultivan la esfera privada —el negocio, la familia, los placeres egoístas—, y no obstante, determinan más y más el curso de la historia. Son los hijos de la televisión”
Si bien es cierto que Octavio Paz hace una descripción descarnada de lo que ha ocasionado el capitalismo en la clase media, no es menos cierto que estamos obligados a considerar muy seriamente el peligro que representa para la Revolución Bolivariana que sea la que más influencia tenga para la sociedad. Un ejemplo de esto se ve revelado en los eventos terroristas que se suscitaron en el país desde el 12 de febrero pasado, cuando en los sectores representativos de esta clase se dispararon todos los códigos de racismo, intolerancia y violencia que se vinieron inyectando desde los medios de comunicación privados; activados a su vez, por los mismos protagonistas que participaron en eventos golpistas similares en los últimos 15 años.
Los lugares comunes se repiten: de nuevo los medios de comunicación, de nuevo el anticomunismo como mecha explosiva, de nuevo la injerencia del Departamento de Estado Norteamericano, mismo guión, mismos mercenarios, mismo objetivo, derrocamiento y exterminio del proceso revolucionario.
¿Por qué se repiten los lugares comunes? ¿En qué hemos fallado?
Si algo debemos aprender de la Revolución Cubana, con nuestras diferencias, particularidades, incluso en medio del debate que se origina dentro de las tendencias ideológicas de los factores que han apoyado el proceso bolivariano, es el nivel de conciencia adquirido por el pueblo cubano que les llevó a enfrentar por más de 52 años el bloqueo criminal impuesto por los Estados Unidos y el período especial que se originó a raíz del colapso de la Unión Soviética en 1992 y una caída de más del 30% en el PIB. Solo el alto nivel de conciencia del heroico pueblo cubano fue capaz de resistir tamaño descalabro económico.
El primer factor que determina la fortaleza moral y el nivel de conciencia actual del pueblo cubano, nace de la sinergia con su dirigencia y la efectiva radicalización que lo llevaría a participar de los cambios profundos que se producen en Cuba. El pueblo cubano no solo presenció que había voluntad política para ejecutar los cambios, sino que participó directamente en la transformación del sistema.
Citemos a Aurelio Alonso, sociólogo y escritor cubano:
En Cuba la referencia marxista fue incorporada después que el pueblo descubriera que sus reclamos habían llegado al poder; que la nación, que el régimen republicano nacido a la sombra de la intervención pionera del imperio americano no había podido darle, no solo era una posibilidad sino que el pueblo mismo había comenzado a hacerla real.
Los líderes acudieron a las masas desde el principio para que sus iniciativas no quedaran en la esfera de las decisiones elitistas. Aunque la simplicidad de la estructura de gobierno se valiera del decreto, el cambio social no se decidía sin acudir al consenso popular más amplio. La sociedad cubana tuvo rápidamente pruebas inconfundibles del alcance social del proyecto puesto en marcha. La reforma agraria, que expropiaba el latifundio, se firmó a cuatro meses de la victoria, y pocos meses después se hacía efectivo el reparto de las tierras. Una movilización masiva de campesinos a la Habana en la primera celebración del aniversario del asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1959, barrería con las esperanzas de la oligarquía terrateniente de oponer resistencia a la decisión de repartir la tierra entre el campesinado explotado, dedicado a trabajarla.
Desde aquel momento el recurso a la movilización de las masas en torno a los dirigentes se convirtió en el más persistente para la manifestación del consenso. De esta manera, un nuevo tipo de relaciones sociales comenzó a imponerse, y a cobrar una incidencia en la transformación de la estructura de clases de la sociedad cubana.”
El segundo factor, quizás el más importante, fue la disposición urgente del Comandante Fidel Castro en convertir la Educación en tarea fundamental de la Revolución. El 1ro. de enero de 1961 se inicia formalmente la campaña de alfabetización y el 22 de diciembre de ese mismo año, Cuba es declarada territorio libre de analfabetismo. Más de 700.000 cubanos alfabetizados en poco menos de un año que redujo del 23.6 % al 3.9 % el índice de analfabetismo. Es importante señalar que este titánico esfuerzo se da en medio del asedio de fuerzas contrarrevolucionarias y la invasión en abril de 1961 de mercenarios financiados por la CIA en Playa Girón.
Solo un pueblo convencido de ser protagonista de su propia historia es capaz de ir tras su propia gloria y, en consecuencia, era inevitable que el Comandante Fidel junto a su pueblo proclamara el 16 de abril de 1961 el carácter socialista de la Revolución Cubana.
El Comandante Chávez entendió perfectamente la importancia estratégica de estas dos circunstancias históricas que, repito, llevadas a la práctica dentro de nuestras particularidades políticas, alcanzarían un nivel de madurez revolucionaria sin precedentes durante el golpe de estado de 2002 y el paro petrolero de 2002-2003. En primer término, la movilización de todo el pueblo venezolano para abortar el golpe de la oligarquía dirigido por los medios de comunicación fascistas y, en segundo lugar, la experiencia maravillosa de resistencia y compromiso revolucionario que se experimentó desde diciembre de 2002 hasta mediados de marzo 2003. El espíritu de combate y la comunión mágica entre el líder y la masa, sería el escenario perfecto para impulsar dos misiones que serían claves en la derrota aplastante que sufrirían los fascistas en el referendo revocatorio de 2004: Misión Barrio Adentro y Misión Robinson, salud y erradicación del analfabetismo; ambas creadas en 2003.
¿Fue suficiente esta experiencia de movilización popular, participativa y protagónica, para exorcizar el fascismo?
Después del golpe de estado en abril de 2002, la clase media entiende de su carácter motorizador en el proceso bolivariano. Un sector importante manifiesta inquietud por la respuesta popular y trata, desde su visión pequeño-burguesa, incorporarse al llamado que hace el Comandante Chávez para construir un nuevo país más solidario, equilibrado y justo. Sin embargo, más de cuarenta años de alienación en aquellos que Octavio Paz llama “hijos de la televisión”, radicaliza el discurso anticomunista y se despierta el carácter racista que subyace en sus valores, producto de la transculturización norteamericana y los genes heredados de la colonia. Se produce el vehemente pronunciamiento antiimperialista del Comandante Chávez frente al jardín botánico de la Universidad Central de Venezuela y, nuevamente, en la clase media se disparan los códigos inoculados por el fascismo mediático y se originan los primeros pasos de la guarimba, sirviendo éstos de carne de cañón del poder económico. La devastación y autodestrucción de sus áreas de influencia, retratan en gran medida lo vacuo, lo pueril o frívolo de sus motivaciones; esto sin mencionar la significativa carencia de ideas dentro del marco mediático en que se desenvuelven estos hechos y el fenómeno que produce la disociación psicótica: negación absoluta de todo lo positivo que ha producido la Revolución Bolivariana.
La aplastante derrota del fascismo tras la victoria popular en agosto de 2004 con los resultados obtenidos en el referendo revocatorio, originó un repliegue táctico del fascismo que no supimos aprovechar. Ya habíamos dejado pasar una oportunidad de oro el 13 de abril de 2002 para sancionar ejemplarmente a los golpistas. Sin embargo, como siempre reactivos y ocupados en avanzar hacia la propuesta socialista que anunciaría el Comandante Chávez en el 2006, obviamos que el fascismo se replantearía nuevos escenarios de guerra más refinados, preparándose para una nueva etapa golpista, desde las universidades privadas la mayoría subsidiada por la Revolución Bolivariana y que, tendría de colofón la derrota que sufrimos en 2008. Lo curioso es que de nuevo, la clase media se presenta engañada y víctima de la campaña mediática. Es decir, de nuevo los mismos personajes, el mismo guión, la misma devastación y autodestrucción. El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra ¿Aprendemos de las repeticiones históricas? Hasta ahora todo indica que, en buena medida, no hemos aprendido de nuestros errores históricos.
Para resumir aún más, nos encontramos con esas mismas repeticiones históricas en un escenario complicado y con la sensible ausencia del Comandante Chávez. Todo el esfuerzo del presidente Nicolás Maduro, debe girar en torno a la unidad de las fuerzas revolucionarias, los partidos, colectivos, organizaciones sociales, pues el pueblo está obligado a cerrar filas para preservar el legado del Comandante y, más allá de nuestras fronteras, combatir con nuestros aliados el terrorismo mediático y político impuesto por el imperialismo.
Con un saldo de 29 muertos hasta hoy, que pudo haberse comprometida la revolución en el marco de una guerra civil, podemos decir que nos vamos fortaleciendo y que, en gran medida, se lo debemos a 14 años de prédica pedagógica del Comandante Chávez; es inobjetable que estamos pasando por una prueba terrible y que sin la participación y paciencia del pueblo, quién sabe si los escenarios actuales fueran de muerte y destrucción, ¡peor aún!, de intervención imperialista, escenario que no ha desaparecido totalmente de los planes del Departamento de Estado Norteamericano.
Sin embargo, nos urge una revisión y reflexión profunda, sincera, desprendida de cualquier elemento personalista o grupal, para definir:
Primero: la importancia de la masa, del poder popular, en las tareas para parir el nuevo sistema socialista de justicia, igualdad concreta. La unidad popular de todas las tendencias revolucionarias no basta si no hay incorporación definitiva del todo el pueblo para organizarse desde las bases.
Segundo: entender que los fascistas se repliegan para reorganizarse y atacar con más fuerza. Entender que las repeticiones históricas no sólo son odiosas, sino suicidas. Toda negociación con la derecha ha arrojado resultados fatales. No hay ni un solo llamado al diálogo que no haya sido respondido con mala intención. Puedo entender el diálogo como mecanismo disuasivo, incluso para desnudar su carácter fascista ante los pueblos del mundo. Pero, ante la lógica capitalista, debemos imponer la lógica revolucionaria. No vinimos a conciliar principios revolucionarios y mucho menos a hacerle concesiones al sistema del capital que estamos empeñados en erradicar.
Tercero: aquí hay leyes que deben aplicarse. La impunidad es la madre de los errores y es la principal culpable de las repeticiones históricas. No se trata de aplicarle la ley solo a los operadores terroristas que han ocasionado la devastación y autodestrucción en los sectores de clase media. También deben ser juzgados los autores intelectuales de esta anarquía que ha hecho de las suyas, destruyendo todo lo que encuentra a su paso. Es deber de la Revolución sancionar ejemplarmente a todos los culpables y empezar a hacerles entender que no hay posibilidad de cometer un delito sin que éste tenga consecuencias contundentes.
Cuarto: tiene que hacerse una revisión exhaustiva de nuestras debilidades comunicacionales. La permisividad impune de la manipulación, la alienación y la propaganda de guerra, subliminal y directa, de los medios de comunicación a la orden de la oligarquía, debe cesar. El MINCI y CONATEL tienen las herramientas y, si carecen de algunas de ellas, deben impulsarse para combatir y erradicar esos elementos perturbadores de una clase media que está obligada a recapacitar y entender que ha sido usada como carne de cañón por el fascismo. Suena feo hablar de reeducación, pero no podemos seguir complaciendo a la clase media con leyes que la favorecen y que su respuesta siga enmarcada en el revanchismo, el racismo, el anticomunismo visceral o los complejos pequeño-burgueses que la mantienen en un limbo de hipotecas e hipocresía; añorando desproporcionadamente escenarios cuarto republicanos que la empobrecieron y la permanencia cerebral de una Disneylandia alienante. Se trata de rescatar nuestros orígenes y el sentido de Patria. Se trata de rescatar los orígenes indigenistas de solidaridad, igualdad y justicia. Se trata de borrar la memoria colonial y esclavista que nos trajeron desde el otrora imperio español. Se trata de erradicar las alambradas que nos montaron hace quinientos años. Se trata de entender, si se trata de cristianismo, que todos somos iguales ante Dios y no castas impuestas desde la jerarquía religiosa. En definitiva, la clase media no puede seguir deambulando entre Dios y el diablo, poniendo a secar al sol sus miserias y entender que aquí hay un pueblo heredero de Bolívar, heredero del Comandante Chávez que no va a negociar sus principios.
La clase media, si es que debemos romper con la premisa de Octavio Paz, no puede seguir siendo “hija de la televisión”.

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Mario Silva García

Comunicador social. Ex-miembro y caricaturista de Aporrea.org. Revolucionó el periodismo de opinión y denuncia contra la derecha con la publicación de su columna "La Hojilla" en Aporrea a partir de 2004, para luego llevarla a mayores audiencias y con nuevo empuje, a través de VTV con "La Hojilla en TV".

martes, 4 de marzo de 2014

 ¿Pacto por la Paz o Entrega de la Revolución?
Por: Roberto López Sánchez | Lunes, 03/03/2014 01:52 PM | Versión para imprimir
La Conferencia de Paz convocada por el presidente Maduro implica en sí misma un reto y un peligro para el proceso revolucionario. Es totalmente acertado el haberla convocado, como mecanismo que intenta aplacar la violencia opositora y desmentir a la vez las acusaciones que desde el extranjero, y comenzando por el propio gobierno de Estados Unidos, señalan al gobierno bolivariano como una supuesta dictadura que no establece mecanismos de diálogo con las fuerzas opositoras.

Pero si analizamos los posibles resultados de dicha Conferencia de Paz, no está tan claro que los mismos vayan a favorecer la gobernabilidad del presidente y la continuidad de la revolución.

Primero que todo, en la conferencia de paz no están representados los sectores violentos de la oposición, promotores del estallido guarimbero de febrero. Es como estar en guerra con Colombia y sentarse a negociar la paz con Brasil. Los resultados de la conferencia de paz no involucrarán a quienes han protagonizado toda la orgía de violencia a lo largo y ancho de Venezuela. Los posibles acuerdos con el Grupo Polar y con Henri Falcón no implican que los de Voluntad Popular y demás violentos vayan a desistir de la lucha callejera.

En segundo término, el hecho que Lorenzo Mendoza sea el principal protagonista de esa mesa de paz significa un cuestionamiento a todo el plan económico que diseñara y ejecutara el presidente Chávez en los últimos 10 años. La estrategia de Chávez fue acorralar al Grupo de Empresas Polar, y desarrollar un tejido de empresas estatales que fueran asumiendo progresivamente la producción alimenticia en el país. Para ello fueron expropiadas y recuperadas una serie de empresas que pasaron a propiedad del estado, productoras de leche, café, aceite, azúcar, sardinas y otros rubros alimenticios principales.

Luego de más de diez años de ejecución del plan en pro de la soberanía alimentaria de Venezuela, resulta que el gobierno se ve obligado a sentarse en la mesa con quien Chávez consideraba su archienemigo, con el mismísimo Lorenzo Mendoza, y negociar con él la problemática de aguda escasez que atraviesa el país. Esta circunstancia, la actual negociación de Maduro con el Grupo Polar, es el reconocimiento del fracaso del plan de soberanía alimentaria iniciado por Chávez luego de la huelga petrolera de 2002.

Fracaso que sólo puede ser atribuido a la ineptitud y corrupción del equipo gubernamental encargado de su implementación. El plan en sí mismo era totalmente correcto. Todos los países del mundo planifican buscando la mayor soberanía alimentaria posible. Pero el hecho que no haya dado los resultados previstos indica que quienes lo ejecutaron pecaron de incapaces, y como puede suponerse, se ocuparon más de obtener beneficios personales antes de cumplir las metas de producción establecidas y satisfacer las necesidades sociales requeridas en toda la geografía nacional. Para hacer justicia, esta negociación con el Grupo Polar debería llevar al gobierno a sustituir completamente a los ministros y demás equipos gubernamentales que han fracasado tan rotundamente en la política alimentaria de la revolución.

En un artículo que publicó Aporrea el pasado 21 de febrero (http://www.aporrea.org/actualidad/a182612.html) decíamos que la oposición desarrollaba una estrategia combinada de violencia y pacifismo. Que mientras un sector salía a la calle a encabezar las manifestaciones violentas, otro sector se quedaba en la reserva esperando un escenario de negociación con el gobierno. Al instalar Maduro la conferencia de paz el pasado miércoles 26 de febrero se dio inicio a esta segunda etapa de la estrategia opositora.

En esta caso, al capital financiero global y su imperio yanqui no les importa que unos protesten y otros negocien, pues al final responden todos a sus intereses de burguesía multinacional. Pero el gobierno si debería tomar en cuenta esta diferencia, pues crea expectativas en la población que tal vez no será posible alcanzar en la conferencia de paz.

Ese es un tercer elemento a considerar. Maduro se la juega todas a su plan de paz, pero le tira la pelota a Mendoza, y éste puede rebotarla hacia dónde le de la gana. Nos preguntamos, ¿qué pasaría si Mendoza y demás representantes burgueses se retiran de la conferencia de paz? ¿Cuál es en este caso la debilidad del plan de Maduro para recuperar la gobernabilidad del país?

Todas las crisis políticas se resuelven, mientras no derroquen al gobierno constituido, por medio de mayor represión o mayor apertura política. En nuestro caso, el gobierno apuesta a la apertura política, pero la orienta exclusivamente a una apertura con el enemigo de clase, una apertura hacia Fedecámaras, hacia las fuerzas políticas y empresariales opositoras, y hacia el propio gobierno estadounidense.

Maduro no contempla una apertura hacia el pueblo chavista, hacia el movimiento revolucionario de base, hacia los trabajadores, campesinos y profesionales, los cuales no han sido convocados a esa conferencia de paz. No la contempla por su perspectiva burocrática del poder. Maduro cree tener un cheque en blanco que le dio Chávez como sucesor del poder revolucionario, y que su carácter de representante único del comandante le permite sustituir la voluntad del pueblo chavista, al cual ya no se le escucha su opinión ni se le permite su participación.

Por eso es que el gobierno ha silenciado de los medios oficiales voces como la de Vladimir Acosta, Nicmer Evans, el Grano de Maíz, Mario Silva y otros comunicadores revolucionarios. Por eso es que impiden las movilizaciones autónomas de federaciones de trabajadores como los de electricidad y automotrices. Toda expresión popular que se considere fuera del control de la burocracia es silenciada e ignorada.

Lo correcto debería ser convocar a Miraflores, en los mismos espacios usados para reunirse con la burguesía ejecutora de la guerra económica, a los consejos comunales, movimientos de trabajadores y de campesinos, y todo tipo de organizaciones populares y revolucionarias de todo el país. Como evidentemente existen más trabajadores y campesinos que empresarios, por cada asamblea con 150 empresarios deberían hacerse 10 asambleas con 150 dirigentes populares cada una. Bajo techo, con aire acondicionado y demás comodidades ofrecidas al enemigo de clase. Para que el gobierno conozca lo que está pensando el pueblo chavista, lo que propone como solución para superar esta crisis que amenaza al proceso revolucionario.

En otro artículo de aporrea (http://www.aporrea.org/oposicion/a182731.html del 22/02/14) decíamos que la clave para desarticular la conspiración fascista del imperialismo es la movilización popular. Una movilización entendida no como un desfile callejero aclamacionista, sino como la activación de funciones que sean asumidas por las comunidades populares organizadas, en el campo de la producción y la distribución de alimentos y otros productos básicos, y en el control de los servicios públicos como vialidad, salud, educación, transporte y energía. Para ello se constituirían de inmediato lo que algunos proponen se denominen Comités Populares de Defensa Integral. De esta forma, la solución a la crisis se buscaría mediante la profundización de los cambios revolucionarios, mediante la activación organizada del pueblo y la creación de conciencia con respecto a la fuerza del poder popular.

Porque la alternativa hoy planteada no puede ser más desesperanzadora. Las medidas que pueden surgir de la conferencia de paz, con el grupo Polar y Fedecámaras como protagonistas, terminarán favoreciendo a la burguesía criolla y extranjera, y no necesariamente resolverán el problema de la escasez y la inflación que golpean muy duro a las clases populares. El gobierno da varios pasos atrás, sin preocuparse por reunir fuerzas para que ese retroceso no se transforme en caída aparatosa.

La burguesía va hoy con Roig y Mendoza a Miraflores a cobrar el fruto de las guarimbas y de la guerra económica. Se está cumpliendo la estrategia combinada de violencia y pacifismo. El gobierno de Maduro retrocede sin que los intereses supremos de la revolución estén garantizados de manera efectiva.

Como afirmamos en otro artículo reciente en aporrea (http://www.aporrea.org/actualidad/a183104.html del 27/02/14), existen una serie de conquistas fundamentales de la revolución que hay que preservar en cualquier negociación con el enemigo de clase:

·         Las políticas sociales desarrolladas por Chávez mediante las misiones y otros mecanismos: el plan Barrio Adentro, las misiones educativas y la gratuidad y acceso universal a la educación en todos sus niveles, la misión vivienda, la misión cultura, las políticas deportivas, recreativas y humanizantes del entorno social.
·         Los derechos laborales alcanzados en la LOTTT, la LOPCYMAT y demás normas y reglamentos laborales, como los decretos de inamovilidad y los aumentos de salarios acordes a la inflación.
·         La seguridad social garantizada incluso a quienes no alcanzaron las cotizaciones mínimas establecidas, así como su equiparamiento al salario mínimo.
·         La propuesta de Control Obrero y los Consejos de Trabajadores como mecanismo conducente a un modelo productivo socialista, ejemplificados en el Plan Guayana Socialista que iniciara Chávez en 2009-2010.
·         La democracia participativa y protagónica representada en los Consejos Comunales y las Comunas, como instancias de base que permiten a las comunidades decidir y ejecutar los presupuestos de obras públicas sociales.
·         El control soberano sobre la explotación de nuestros recursos naturales: petróleo, hierro, aluminio, electricidad y otros.

Sería conveniente una declaración gubernamental garantizando la permanencia de todas estas conquistas en cualquier escenario de negociación presente o futuro. Mientras ello no ocurra, corremos el riesgo de que la conferencia de paz termine hipotecando lo alcanzado por la revolución bolivariana, y que el Plan de la Patria quede como letra muerta.

Acogemos la idea de conformar de manera inmediata los CONSEJOS POPULARES REVOLUCIONARIOS que asuman las tareas de los comités de defensa integral de la revolución, en base a un programa que considere las conquistas antes mencionadas y que asuma en la medida de lo posible las funciones que hoy las instituciones del estado no están en capacidad de cumplir. Pudiendo incluso trabajar de común acuerdo con instancias gubernamentales dispuestas a ello, en un plan de emergencia que no espera, para resolver los cuatros grandes problemas que amenazan hoy la continuidad de la revolución: la escasez, la inseguridad, la inflación y la violencia guarimbera.

¡ ANTE LA AMENAZA FASCISTA, UNIDAD DEL PUEBLO PARA DEFENDER LA REVOLUCIÓN !

¡ HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE !

¡ PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS !

Maracaibo, Tierra del Sol Amada. 3 de marzo de 2014.