miércoles, 13 de noviembre de 2013

FUNDAMENTO JURÍDICO DE LOS CONSEJOS DE TRABAJADORES.

Fundamentos Jurídicos y Políticos de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras
 
Es una realidad palpable, los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras son un paso necesario para la construcción socialista; en Revolución se han creado y dado fundamento político y jurídico a Consejos Comunales, como expresión del poder popular en lo social/comunitario, pero no el único, en el ámbito geográfico de la comunidad; en lo que respecta a la producción de bienes se han fomentado los Consejos de Pescadores y los de Campesinos, apoyándolos incluso desde el punto de vista económico, pero en la histórica tarea de los Consejos de Trabajadores se ha hecho poco, tarea, que de no cumplirla bien nuestros hijos y la humanidad nos lo demandaran.
Por lo que nos urge, ante la inexistencia de la Ley Especial de los Consejos de Trabajadores, plantearse una alternativa legal, ya que si existe fundamento legal y político para la constitución de estos, que si bien esto no es lo más importante es lo más urgente.

En lo Constitucional.

Nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), la que tiene más legitimidad que cualquier otra en la historia de Venezuela, establece:
Artículo 5: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución en el la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los Órganos del Estado emanados de la soberanía popular y a ella están sometidos.”
Por lo que, según la Constitución, todo acto que emane del pueblo es expresión de soberanía, para lo cual tiene las vías constitucionales y legales, la Constitución y la ley son instrumentos para que el pueblo ejerza su soberanía y no al contrario, nunca la soberanía puede limitarse a una norma constitucional o legal, recordemos aquella llamada del comandante Chávez a la Asamblea Nacional Constituyente en 1.999, donde la antigua Corte Suprema de Justicia consideró que el hecho de no existir norma constitucional para el llamado a esta Asamblea no constituía una limitante para su llamado, ya que el pueblo está envestido del poder originario y no está sometido al poder constituido del Estado, dando origen a un referendo, donde se consultó al pueblo, lo que resulto como la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Artículo 19: “El Estado garantizará a toda persona, conforme al principio de progresividad y sin discriminación alguna, el goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los derechos humanos. Su respeto y garantía son obligatorios para los órganos del Poder Público, de conformidad con esta Constitución, con los tratados sobre derechos humanos suscritos y ratificados por la Republica y con las leyes que los desarrollen”.
Los Derechos Humanos (DDHH) no solo son justificación para invadir y bombardear países, como hace el imperialismo, o para defender la propiedad privada, como hace la burguesía, quienes solo alegan DDHH para violarlos, en la Constitución Bolivariana y en nuestro país, los DDHH son progresivos, ya que una vez adquiridos no se puede, bajo ninguna circunstancia, quitarlos o menoscabarlos, pero además son irrenunciables, indivisibles e interdependientes, por lo que, primero, una vez ganados o establecidos en el ordenamiento legal no podrán eliminarse, además, estos derechos no pueden en forma alguna condicionarse, ni siquiera a la existencia de normas constitucionales o legales pueden condicionar su respeto, es decir, independientemente sobre si existe procedimientos jurídicos o no para su cumplimiento o ejecución estos deben garantizarse y respetarse. 
Artículo 22: “La enunciación de los derechos y garantías contenidos en esta Constitución y en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos no debe entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona, no figuren expresamente en ellos. La falta de ley reglamentaria de estos derechos no menoscaba el ejercicio de los mismos.”
La Constitución Bolivariana es clara, los derechos humanos no deben estar establecidos expresamente o enunciados en alguna ley, la misma Constitución o algún otro instrumento internacional para que se consideren como tal, pero además, establece que no hace “falta de ley reglamentaria” para el ejercicio de los mismo, es decir son de directa aplicación, y los Consejos de Trabajares y Trabajadoras, como podremos analizar más adelante, es un derecho enunciado y establecido en la ley, a los cuales no puede oponerse para su constitución y funcionamiento falta de “ley reglamentaria”.
Artículo 70: “Son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía, en lo político: (…) el cabildo abierto y la asamblea de ciudadanos y ciudadanas cuyas decisiones serán de carácter vinculante, entre otros; y él lo social y económico: las instancias de atención ciudadana, la autogestión, la cogestión, la cooperación en todas sus formas (…)”.
Nuestra Constitución no queda en lo mero descriptivo cuando define la democracia como protagónica y participativa, sino que además menciona algunos mecanismos para el ejercicio de la soberanía, en concordancia con el artículo 5 de la Constitución, donde, primero, establece a la asamblea de ciudadanos y ciudadanas como expresión de la soberanía en lo político, y en lo social y político establece la cogestión y la autogestión, que son los formas de gobernar o administrar organizaciones productivas que históricamente han sido usadas por el Control Obrero, a través de la figura de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras.
Artículo 52: “Toda persona tiene el derecho de asociarse con fines lícitos, de conformidad con la ley. El Estado estará obligado a facilitar el ejercicio de este derecho”.
Independientemente del nombre que se el quiera dar a las organizaciones, son legales sin más formalidades que el consentimiento de las personas que se asocian, por lo que aunque los Consejos de Trabajadores no tiene “ley reglamentaria” para organizarlos solo bastará con el consentimiento de sus integrantes.
En conclusión, los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras son expresión de soberanía, en este caso del pueblo trabajador, además son un derecho establecido, por ser mencionado en la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, por lo que independientemente de la existencia de una ley que reglamente su conformación, por ser un derecho adquirido, de acuerdo a la Constitución Bolivariana, no menoscaba su conformación y funcionamiento, por lo que debe considerarse una asociación con fines lícitos, además la misma Constitución establece la Cogestión y Autogestión como formas de ejerció de la soberanía social y económica, que viene a reforzar el carácter de los Consejos de Trabajadores como expresión y ejerció de la soberanía del pueblo, siendo este el carácter Constitucionales de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras.

En lo Legal.

En lo referente a la ley, el Estado Liberal Burgués monto bien su plataforma jurídica, por lo que durante la revolución, entre proceso electoral y proceso electoral ha quedado algún tiempo para desmontar esto, con importantes avances, principalmente en lo que respecta al poder popular, una de las principales propuestas de la revolución en lo político y social, en especial las 8 leyes del poder popular, de los cuales encontramos, entre otras, Ley Orgánica de Contraloría Social, Ley Orgánica de Planificación Pública y Popular, Ley Orgánica de las Comunas, Ley Orgánica del Poder Público Municipal, Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal,  Ley Orgánica del Poder Popular (LOPP), esta última, la que mas resalta en lo que corresponde a los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, ya que estos son expresión del poder popular y allí tienen su fundamento, veamos:
Artículo 2: “El Poder Popular es el ejercicio pleno de la soberanía por parte del pueblo en lo político, económico, social, cultural, ambiental, internacional, y en todo ámbito del desenvolvimiento y desarrollo de la sociedad, a través de sus diversas y disimiles formas de organización, que edifican el estado comunal".
Por lo que, este artículo, junto al artículo 5 y 70 de la CRBV fundamenta que los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras se deben considerar parte del poder popular, que a su vez es ejercicio pleno y directo de la soberanía, a la cual, están sometidas los entes del Estado, y nunca en otro sentido, ya que entre estas “diversas y disimiles formas de organización” incluyen a la organización de los trabajadores que, están descritas a su vez en la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT).
Artículo 3: “El Poder Popular se fundamenta en el principio de soberanía y sentido de progresividad de los derechos humanos contemplados en la Constitución de la Republica, cuyo ejercicio y desarrollo ésta determinado por los niveles de conciencia política y organización del pueblo”.
Entonces, reforzando que el ejercicio de la soberanía parte del poder popular y que además es un derecho humano, tenemos que, los derechos ganados por el poder popular deben considerarse parte integral de los derechos humanos, regidos por la progresividad, según los artículos 22 y 52 de la CRBV, por lo que no pueden menoscabarse so pretexto de no existir ley reglamentaria para estos, entonces, los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras como expresión del poder popular, ejercicio de la soberanía y como derecho adquirido no puede limitarse su organización, constitución y funcionamiento por la no existencia de una ley reglamentaria, situación actual, en la cual nos encontramos a la espera de la Ley Especial de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, pero esto no puede convertirse en excusa para que los remanentes del Estado Liberal Burgués niegue la existencia de estos.
Además, la revolucionaria Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadores establece, con respecto a los Consejos de Trabajadores y Trabajadores:
Artículo 497: “Los consejos de trabajadores y trabajadoras son expresiones del Poder Popular para la participación protagónica en el proceso social de trabajo, con la finalidad de producir bienes y servicios que satisfagan las necesidades del pueblo”.
Artículo 498: “Los consejos de trabajadores y trabajadoras y las organizaciones sindicales, como expresión de la clase trabajadores organizada, desarrollarán iniciativas de apoyo, coordinación, complementación y solidaridad en el proceso social de trabajo, dirigidas a fortalecer su conciencia y unidad. Los consejos de trabajadores y trabajadoras tendrán atribuciones propias, distintas a las de las organizaciones sindicales contenidas en esta Ley.”. 
De esta ley destaca, primero, reafirmación de lo establecido en la Ley Orgánica del Poder Popular, los consejos de trabajadores y trabajadoras son expresión del poder popular y en especial para la “participación protagónica en el proceso social de trabajo”; segundo, los consejos de trabajadores y trabajadoras no son sindicatos, ni siquiera pueden tener atribuciones similares, tal como el tema reivindicativo, que si bien pueda abordase desde los Consejos, estos no son las instancias para estos temas, sino la producción de bienes, la satisfacción de necesidades de la sociedad, y principalmente, transformar las relaciones sociales de la producción capitalista a las socialistas, mirando a la construcción y consolidación del estado comunal, y tercero, tal como se desprende de esta ley, deberá desarrollarse su organización y funcionar por ley especial, pero en la norma suprema, la CRBV, se establece que como derecho humano no puede menos cavarse por no existir ley reglamentaria.

Lo Organizativo.

Desde lo organizativo, para la organización de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, aunque son expresiones del poder popular, del poder constituyente y originario, consiguientemente no puede estar sometido a las ataduras del estado liberal burgués constituido, sin embargo, la Ley Orgánica del Poder Popular da luces sobre el tema organizativo, el cual es tan urgente para la promoción y constitución de los Consejos, por lo que se establece:
Artículo 9: “(…)Las organizaciones del Poder Popular actuarán democráticamente y procurarán el consenso popular entre sus integrantes”
Artículo 10: “Las expresiones del Poder Popular son integraciones de ciudadanos y ciudadanas con objetivos e intereses comunes, constituidas desde la localidad, de sus referentes cotidianos de ubicación o espacios sociales de desenvolvimiento, que de manera transitoria y en base a los principios de solidaridad y cooperación, procurando el interés colectivo”.
Artículo 13: “Las expresiones del Poder Popular se constituyen, por iniciativa popular y como respuesta a las necesidades y potencialidades de la comunidades, de conformidad con la Constitución de la Republica y la ley”.
Queda establecido que las expresiones del poder popular son diversas, y que en lo organizativo se constituyen en base a “objetivos e intereses comunes” desde la “localidad o de sus referentes cotidianos de ubicación o espacios sociales de desenvolvimiento”, es decir, para el caso de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, se entiende desde su lugar de trabajo como ente cotidiano, incluso como localidad, el ámbito geográfico de acciones de estos, la fábrica o el centro de trabajo.
Ahora bien, el artículo 13 de la ley Orgánica del Popular coincide en términos con el articulo 497 de la LOTTT al establecer “Expresión del Poder Popular”, en la primera, cuando habla sobre su constitución, y en la segunda, define la naturaleza de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, es decir, estos consejos son “Expresiones del Poder Popular” en los mismo términos en ambos textos legales.
Además, se establece que el origen de esta “Expresión del Poder Popular”, el origen de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, es la “iniciativa popular”, entendiéndose que se cristaliza en una asamblea de ciudadanos y ciudadanas, convertidos en asamblea de trabajadores y trabajadoras, con carácter vinculante según el artículo 70 de la CRBV, por lo que en una asamblea de trabajadores y trabajadores se puede constituir un Consejos de Trabajadores y Trabajadores, tal como estamos analizando.
Aunque la ley Orgánica del Poder Popular diferencia las organizaciones del Poder Popular (art. 9 y 12) de las expresiones del Poder Popular (art. 10 y 13), se puede, por analogía, establecer que los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, expresión del Poder Popular son democráticos, procurarán el consenso (aunque no se establece como única forma para tomar decisiones), con los principios de solidaridad, cooperación y procura del interés colectivo.

Lo Operativo-Objetivo.

Dejando claro los fundamentos constitucionales, legales, jurídicos en general, incluso los organizativos y elementales de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, corresponde, desde los Político, darle los objetivos, funcionabilidad y operatividad a los Consejos, es decir responder, ¿qué harán los Consejos de Trabajadores?, partiendo de lo establecido en la LOTTT (art. 498: “(…) Los consejos de trabajadores y trabajadoras tendrán atribuciones propias, distintas a las de las organizaciones sindicales contenidas en esta Ley.”), tenemos lo que NO harán los consejos, es decir, no compartirá atribuciones con las organizaciones sindicales, por lo que hay que definir los objetivos de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras.

En lo que respecta al sector petrolero, uno de los sectores de trabajadores más importantes en nuestro país, desde que en 1936 fueron pioneros con la primera huelga general de trabajadores, así como el bolívar de aumento y agua fría logrados, sector al que el Comandante Chávez dedicó un objetivo estratégico y tres objetivos generales del Programa de la Patria 2013-2019, el gran legado político del Líder Supremo de la Revolución, que da luces de algunos objetivos específicos de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras en la industria petrolera, esto adicional a los objetivos por los que históricamente ha luchado la clase trabajadora, como la transformación de las relaciones sociales en el trabajo, de la propiedad de los medios de producción y en fin transformación del estado liberal burgués hacia el estado comunal, para el caso venezolano.
Según el Programa de la Patria 2013-2019:
1.2.10. “Elevar la conciencia política e ideológica del pueblo y de los trabajadores petroleros y mineros, así como también su participación activa en la defensa de los recursos naturales de la Nación.”
1.2.10.1. “Profundizar el contenido político y social de la industria petrolera.”
1.2.10.2. “Impulsar la participación de los trabajadores en la planificación de las actividades de la industria petrolera.”
1.2.10.3. “Consolidar y profundizar instancias de participación política del pueblo y de los trabajadores petroleros y mineros.”
En este programa de país se incluyen estos 4 objetivos que son tareas para los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, donde apartado de las atribuciones de los sindicatos, los consejos deben ser espacios para que, a través de la participación, se transformen las relaciones sociales de producción en la industria petrolera, participando en todas las actividades de la industria, tanto petrolera, a su vez integrándose a otras organizaciones y expresiones del Poder Popular, elevando la conciencia política del pueblo venezolano, elementos que pueden ser apropiados por consejos de cualquier otro sector de trabajadores.

Para Concluir.

Los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras son expresión del Poder Popular y mecanismo para el ejercicio de la soberanía, y como derecho humano adquirido en revolución, establecido en la LOTTT, siendo parte del poder constituyente y originario, no está sometido a ley reglamentaria para su aplicación en los términos constitucionales, basta con la iniciativa popular, a través de una asamblea de trabajadores y trabajadoras, que expresen su consentimiento de constituirse en Consejo de Trabajadores y Trabajadoras , emitiendo su declaración de principios, asamblea que según CRBV son VINCULANTES para el Poder Público, el cual no puede oponerse a este por no existir ley reglamentaria.
En lo organizativo es importante resaltar, Los Consejos Comunales y las Comunas, son órganos del Poder Popular, y los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras son expresiones del Poder Popular, según la ley Orgánica del Poder Popular, por lo que teniendo estas naturaleza similares, donde los Consejo Comunales y las Comunas tienen una estructura que se las otorga la ley, los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras en lo estructural podrán, por analogía y similitudes, adoptar una forma organizativa parecida, adaptada a la realidad de cada organización.
Entonces, no hay excusas ni jurídicas, ni políticas, ni mucho menos prácticas para que lo nuevo termine de nacer, para que los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras emerjan como la vanguardia obrera y revolucionaria que transforme las realidades sociales de la producción capitalista, su régimen de propiedad y sus distorsiones, y el aparato del estado liberal burgués moribundo que intente frenar esta organización revolucionaria simplemente estará traicionando a la revolución y al legado del Comandante Chávez.

domingo, 27 de octubre de 2013

LA TEORÍA DEL VALOR Y LOS PRECIOS.

República Bolivariana de Venezuela
Valencia – Edo. Carabobo











LA TEORIA DEL VALOR Y LOS PRECIOS


José Gregorio Rojas Silva
C.I.: 7.156.991
El 07 de Agosto del 2005, Emeterio Gómez comete dos errores garrafales, uno cuando pretende hacer aparecer al Socialismo y el Comunismo como sinónimos, cuando en la realidad, el socialismo y el comunismo son dos etapas diferentes y superiores al Capitalismo y del cual no me voy a ocupar por ahora; Segundo, este señor con una habilidad pasmosa dice: “Que lo esencial, lo que define al comunismo, es eliminar la categoría precio, sustituyéndola por la categoría valor”; Emeterio comete constantemente el mismo error, en muchos de sus análisis, pretende convertir a la “idea” en el sujeto, y el sujeto autentico y real en el predicado; en otras palabras el “Valor” es lo real, lo que existe, y los precios es el predicado , es la abstracción vacía, poseedora de un carácter ficticio, no existe, sino como representación del racionalismo ideal, caracterizado por un sublime misticismo, del cual ud. es militante.
            
                 Ahora bien, las riquezas de las sociedades capitalista en su primera fase se nos presenta como una inmensa acumulación de mercancía, la misma es un objeto del mundo exterior, sirve para satisfacer, de alguna manera las necesidades humanas, como objeto útil la mercancía pude ser considerada también, desde un doble punto de vista, según su cualidad y según su cantidad, la utilidad de una cosa es la que constituye el “valor" en uso” de la mercancía, pero esta utilidad, a diferencia de los precios, es real y esta acondicionada por la propiedades del cuerpo de la mercancía, sin el cual no podría existir; En otras palabras Emeterio, el valor en uso sea cual fuera la forma social de producción, integra el contenido material de la riqueza, de cualquier sociedad; El otro valor que se conoce es el “Valor en Cambio”, el cual representa la proporción en que sé cambian los valores en uso de una clase contra valores en uso de otra clase, es por ello que HEINZ DIETERICH, se atreve a proponer la Economía de Equivalencia, como alternativa ante el modelo capitalista de producción, sin que por ellos tenga que establecer el trueque necesariamente como condición; Ejemplo: Un barril de petróleo tiene una utilidad, pero todo el mundo sabe que el petróleo tiene muchas propiedades, que el hombre utiliza y transforma y que son determinantes a la hora de definir su Valor en Uso; pero si quisiéramos prescindir de su valor en uso, quedaría siempre una propiedad, la de ser producto del trabajo; ¡Entonces de donde saca ud. que queremos sustituir precio por valor?. Cuando el valor real de una mercancía esta determinada por la suma de sus valores, en donde el dinero, la demanda y el precio son formas especulativas del capitalismo y Ud. lo sabe, en otras palabras los tres elementos antes citados no determinan el valor en uso ni el valor en cambio  de la mercancía, pero si forman parte del modelo de consumo especulativo del capitalismo y del cual nos ocuparemos mas adelante.

                El valor de una mercancía, esta en relación con el valor de otra mercancía, en razón del tiempo de trabajo en producir aquella otra: “ A mayor fuerza productiva del trabajo , menor será la jornada de trabajo exigida para la producción de un  articulo, menor el valor de este; y viceversa, cuando menor sea la fuerza productiva del trabajo, tanto mayor será el valor de este”, Es decir, el trabajo contenido en la producción de bienes útiles, para suplir las necesidades, es uno de los elementos, que determina el valor en cambio y contribuye a definir su forma equivalente de valor.


             Pero Ud, Emeterio se empeña en decir de manera hueca; “Que el valor de un bien depende de la demanda de los consumidores y pone el énfasis en la libertad individual del mismo”, Con esta afirmación Emeterio Gómez pretende ocultar ¡ el papel del dinero en la circulación de mercancía¡ y su ficción, sancionada en el cuerpo filosófico del capitalismo desde hace años, convirtiéndose en la razón de su existencia ineludible; Para rebatir estos conceptos, se hace necesario, analizar un poco la relación, que existe entre el Oro, Dinero y Precio, La primera función del oro consiste en suministrar al mundo de la mercancía el material de su propia expresión de valor, por eso el oro funciona como medida general de los valores, cualitativamente igual y cuantitativamente comparables, es decir el intercambio debe ser igual a la equivalencia de valores de las mercancías, y es por ello, que las mercancías  de equivalencias especificas, se convierten en dinero, basándose en el oro como medida general de valor, y de esta manera, se mide el valor en común, en la misma mercancía especifica, ahora el trabajo humano cristalizado y contenido en la mercancía, es en si y de por si, el único valor de cualquier bien intercambiable, antes de que, la mercancía pase a reflejar vida propia e independiente (del trabajo abstracto), por ese fetichismo económico, que Ud. Perfectamente conoce y que niega el carácter social del trabajo, adquiriendo la mercancía, como producto social, propiedades naturales divorciada de su propia  condición de origen, es por ello, que la demanda solo determina las necesidades, por que al igual que los precios operan como ficción del valor real, el precio es el nombre del dinero y es la forma en dinero de la mercancía, es como su forma de valor en general, una forma distinta de su forma corporal, tangible y real, por tanto, solo una forma ideal o abstracta, tan es así, que toda mercancía lleva colgada una etiqueta, para comunicarle al mundo exterior su precio; la substantivación de los precios es tal, que el se erige como la expresión en oro del valor de la mercancía, entonces, todo oferente sabe, que no necesita oro real y efectivo, para tasar millones de oro en mercancía, ¿qué quiere decir esto?; que el oro desempeña dos funciones diferentes: a) como medida de valor, b) como patrón de precios.

           Como medida de valor representa la encarnación social del trabajo humano y se convierte en patrón de precios, cuando representa un peso fijo en metal, el oro en la forma de medida de valor, se mide a la mercancía como valor, pero como patrón de los precios mide, por el contrario, cantidades distintas de oro, referida a una porción de oro y no de valor. Ejemplo: “Los precios de las mercancías podrán subir en general, permaneciendo constante el valor del dinero, solo si los valores de las mercancías suben, y permaneciendo constantes los valores de las mercancías, solo si el valor del dinero baja”. Y viceversa “Los precios de las mercancías pueden bajar, permaneciendo constante el valor del dinero, solo si los valores de la mercancía bajan, y permaneciendo igual el valor de la mercancía, solo si el valor del dinero sube”. No se sigue de aquí, en modo alguno, que un alza del valor del dinero determine una baja proporcional de los precios de la mercancías, y una baja proporcional del valor del dinero, un alza proporcional del precio de la mercancía, ¡porque precio y valor son dos cosas diferentes¡.


          El patrón dinero es, por una parte, puramente convencional, y por otra necesita tener validez general, por eso casi siempre acaba por ser sometido a regulaciones legislativas, según los intereses y necesidades de las clases dominantes, es por ello que decimos que los precios y la demanda son ficción, abstracciones vacías de un sistema individualista, que lo único pretende es acumular y concentrar capital y lo único individual en la determinación de los precios, es que el carácter social del trabajo contenido en la mercancía, se transforma en el carácter objetivo de los productos del trabajo, como propiedades sociales naturales de la cosa misma, fetichismo este que justifica el proceso especulativo del cambio excedentario necesario, para la existencia del capitalismo en su  generación de riquezas, determinando así, el proceso de apropiación y concentración en Pocas manos de la producción social. 

jueves, 17 de octubre de 2013

Heinz Dieterich esta vez sí tiene razón
Por: Francisco Sierra Corrales | Miércoles, 16/10/2013 04:06 PM | Versión para imprimir
La verdad es que no comparto para nada criterios sostenidos anteriormente por Heinz Dieterich, es pro-chino de la China actual no del pensamiento de Mao, es pro-cubano (Pro-Castros revisionistas), y en Venezuela, últimamente abogaba por un gobierno de centro-izquierda y lo peor, en lo último, para favorecer a los Castros trató de vender la especie que existía una tendencia militarista de derecha, encabezaba por Diosdado y otra de izquierda, que la representaba Maduro, nada tan lejos de la realidad, es más, les digo que Diosdado está más “a la izquierda” que Maduro; y como botón de muestra les señalo, que la oligarquía lo odia más a el que a Maduro. “Qué cosa habéis hecho que la Canalla os aplaude”, dijo un poeta militante Español.

Aunque ya Dieterich se dejó de acusar a Diosdado de ser el “malo” y ahora habla del gobierno de “Maduro-Diosdado”, pero él en gran parte es culpable de ese matrimonio, cuando veamos el punto quinto sobre "qué hacer" en su artículo 
Sólo un radical cambio del modelo económico y del gabinete, salvará al gobierno venezolano, él impidió que existiese una tendencia militar nacionalista o anti-madurista al denunciar a Diosdado como conspirador.

Con lo anterior quiero decir, que para nada estoy con Dieterich ni soy un acolito de él, pero la verdad es la verdad, y por la verdad mueren los misioneros de alta luz, aunque no soy misionero de alta luz pero por la verdad moriría si me tocara, aunque lo trato de evitar a toda costa. Veamos

Primero: Maduro esta cerca de Implosión

Esto es correcto; aquí Dieterich tiene 20 puntos, sobre 20. Ahora diverjo con él, en el lapso tan largo que le da para su colapso abril/mayo 2014; eso es ya, si acaso nos salva (Lamentablemente digo “nos salva” porque yo también voy en este Titanic, llamado Venezuela), las elecciones municipales del 8 de diciembre, en donde Maduro, ha adoptado la peor de las estrategias cual es convertirlas en unas elecciones nacionales, en vez de utilizarlas para reforzar el poder comunal o local, pero esto es una táctica de izquierda y que limita el poder de la burocracia o boliburguesía nacional y estos son afines de Maduro. Esta es la misma idea de Capriles, líder de la derecha, convertirlas en un plebiscito nacional, esto polariza el país, y en donde solo caben dos, como el beso. Con esto se busca recomponer el pacto de punto fijo pero de manera soterrada, pero el hecho que sea “a las sombras” no significa que no sea eficaz.
Por eso no creo en ninguna "conspiración yanqui," aunque esta es siempre, pero este peligro ha disminuido bastante con Nicolás y los acuerdos que ha hecho con la burguesía, tras bastidores, son elocuentes y apuntan en ese sentido, por otro lado el imperialismo “es comprensivo” con Maduro porque entiende (y comparte) el trabajo que éste hace de acabar con una tendencia radical dentro del chavismo, por un lado, y por el otro “continuar mareando” a las bases radicales chavistas, que de decirles cuales son verdaderas intenciones (una socialdemocracia tardía) lo mandarían para el carajo.

Segundo: Colapso del modelo económico Chavez

Esto es correcto, aunque debo reconocer la forma magistral y detallada con que Dieterich describe a la economía chavista, y dense cuenta, que esta economía para nada es socialista, es un escenario parecido a una mezcolanza entre CAP I (1974-1979), la “Venezuela Saudita” y Lusinchi (1984-1989), la Venezuela del RECADI con sus “chinitos” y todo, los que piden dólares y no viajan, los “roba gallinas” del cadivismo, y a los empresarios de maletín (Peces gordos), ni con el pétalo de una rosa.

Aquí Dieterich tiene 20 puntos, mas una mención honorífica, y los 20 puntos en base a 20, es porque no hay una nota más alta para colocarle.

Sobre el Tercero: La Quijotesca Economía Socialista

Aquí si es verdad que Dieterich, no es feliz del todo, aunque dice una gran verdad como es la de afirmar, con conocimiento de causa que en Venezuela desde 1999, jamás se adoptó una medida socialista ni del siglo XX ni del siglo XXI. Esto es un gran aporte para la historia de la Venezuela entre los años 1999-2013. Pero no acierta Heinz Dieterich al afirmar, primero, de una “quijotesca economía socialista” y al mismo tiempo decir que no ha habido ninguna medida socialista, es algo contradictorio.
Si hubo una “quijotesca economía socialista” ha sido de mera palabras, verbalmente; lo que es contraproducente porque la derecha maniobrera y manipuladora, que sabe al igual (o mejor) que Dieterich que aquí no ha habido socialismo, utiliza los errores de esta galimatías de socialdemocracia tardía para “soltar dos palomas de un solo tirón”, la una, es descalificar al socialismo asociándolo con la galimatías, y la dos, el combate a un contrario o meramente “diferente” o “distinto” al imperio, como Hugo Chavez.

Cuando Chavez, en la sede CVG-ALCASA en la zona industrial de Matanzas, en Ciudad Guayana, nombra a una serie de presidentes trabajadores y aprueba el plan Guayana Socialista y el Control Obrero y dice “me la juego con los trabajadores”, pensábamos que era sincero; hoy en día podemos decir que se debió a dos cosas, por un lado el colapso del sistema rentista puntofijista, leopoldosucristafigarelista que él había sido incapaz de eliminar, cual era la función de la revolución bolivariana (Aunque Maduro se justifica diciendo que Chavez jamás llamó al socialismo, olvidando que los gobiernos que son productos del colapso de sistemas anteriores, cuál fue su caso, son para hacer todo lo contrario al sistema colapsado, esto es “tirárselas de ignorante” de la historia, para justificarse).
Repito, el colapso del sistema rentista del puntofijismo en Guayana, que ni Chávez ni Maduro ni se atrevieron ni se atreverán a erradicar, mas la presión de los trabajadores, en específico de sectores de vanguardia del mismo chavismo (los “anarquistas” y “conspiradores pitiyanquis” que en estos días pararon SIDOR) exigían la radicalización del proceso revolucionario y creíamos en su sinceridad. Hoy, en contra de quien sea, y el que quiera podemos debatir racional y civilizadamente y si quiere pelear, pero que venga uno por uno y no en patota; digo que Chávez buscaba el fracaso del control obrero para justificar la privatización de estas empresas. Empresas mixtas, el modelo PDVSA y el que está aplicando ahora en la minería de Guayana con Rafael Ramírez. Digo esto, porque a los presidentes obreros los dejaron solos, sin apoyo alguno y jamás les mandaron “medio partido por la mitad”, por el contrario utilizaron al grupo oficialista de la FBT de Maduro, para que los sabotearan, solo en SIDOR, el grupo que encabeza José Meléndez (Marea Socialista-Alianza Sindical) afín al rangelismo y a Maduro, le hizo 106 paros al presidente obrero.

No negamos que a lo mejor influyeron y ayudaron en la confección de esos planes “Rasputines Socialistas” como dice Dieterich, pero la idea surge de los mismos trabajadores y el plan Guayana socialista, engavetado por la burocracia de la CVG y Maduro, para nada lo piensa desengavetar, es la única salida para acabar con el rentismo socialdemócrata tardío en las empresas básicas de Guayana.

Aquí en este punto, Dieterich tiene 18 puntos y su baja calificación obedece a que el no conoce muy bien las cosas internas del país al detalle, y no puede conocerlas porque no vive en Venezuela, lo que es justificable.

Cuarto: El Chamanismo Político.

Aquí en este aspecto no puedo estar con Dieterich como espiritista trincadista que soy, ya que el Chamán es un médium, una persona con facultades medianímicas que invoca espíritus médicos y curativos, aunque en algunos casos no son de mucha luz y hay muchos falsos chamanes por ahí, pero era más correcto decir la religiosidad, que las religiones son el opio de los pueblos.

En si son irresponsabilidades en su función como jefe de estado a quien le corresponde “agarrar el toro por los cachos” y no lo hace no porque no quiera o sea cobarde sino porque es un prevaricador y nos quiere conducir hacia una socialdemocracia tardía, tardía por ser inexistente hoy en día, es un régimen desaparecido como el socialismo soviético que no tiene ningún referente mundial. El capitalismo neoliberal al eliminar las limosnas que le daban al obrero, su supuesto estado de bienestar (Socialdemocracia), ya lo que le queda a las revoluciones, es, ir directamente a la comuna, al comunismo; no hay razón para detenerse o “volver atrás”.

Aquí Dieterich tiene 18 puntos, porque si bien utiliza términos incorrectos como “chamanismo” y no ataca a la religión cristiana, el principal opio religioso de occidente, se entiende lo que quiere decir, que se va por las ramas y no va al fondo del asunto, en otras palabras no llama al “pan, pan y al vino, vino”, dicho este muy “cristiano” por cierto.

Quinto y último: Qué hacer

Aunque Dieterich, no dice lo que hay que hacer deja la inquietud o sugiere lo que hay que hacer; y lo que hay que hacer desde el punto de vista revolucionario, es, o cambia Maduro o hay que salir de Maduro. Ahora como salir de Maduro sin que sufra la patria. Aquí la única forma es que el pueblo tome consciencia de dos cosas, una, que entienda que Maduro-Chavez-Maduro, nos estafaron, nos engañaron y dos, que la opción no es el retroceso, la derecha.

Ampliación del Punto Primero

La revolución no caerá, aunque haya implosión (espero equivocarme y que deba decir que estaba errado públicamente y pedir perdón), la implosión se resolverá a lo Ítalo Del Valle Alliegro, con el aditivo de que verbalmente será acusada, ya no de una rebelión Castro-Comunista, sino de derecha e imperialista.

Aquí es donde cobra fuerza una tendencia militar bolivariana que rescate el sentido originario del 4-F-92 y no sea de derecha y digo tendencia militar progresista porque Maduro no caerá porque le ha entregado el poder al mundo militar, consciente de su incompetencia y posible caída.


jueves, 10 de octubre de 2013

APLIQUEMOS EL GOLPE DE TIMÓN.


Propuestas para enfrentar la contrarrevolución



En los actuales momentos se requiere tener el horizonte claro en torno a las amenazas que se ciernen sobre el proceso revolucionario en Venezuela. Por ello, para conjurar los riesgos y peligros hay que trabajar incansablemente en el cumplimiento de las tareas político-ideológicas que dan respuestas a tales desafíos y permiten profundizar el proceso, rumbo al socialismo. En esa dirección, hemos recorrido un trecho con los talleres-seminarios sobre el LEGADO DE CHAVEZ, siendo en total 11 sesiones de trabajo realizadas entre los meses Junio-Agosto de 2013, cuya síntesis presentamos ahora como PROPUESTAS 11/11.


Algunos tips de estos aportes están reseñados como tweets en @comunicadores21,comunicadoresenacciòn2012.blogspot.com, Aporrea.Org.


Veamos a continuación la abreviación de estas propuestas como CURSO DE ACCION que resultan de las diversas discusiones realizadas en los talleres-seminarios:


1.- Concretar las políticas para la transición, su materialización en planes y proyectos, su secuencia práctica en el día a día, su impacto en la modificación de las relaciones de fuerzas. Desarrollo endógeno-sustentable, articulación saber–trabajo, educación liberadora- trabajo liberador.


2.- Preparación politico-ideològica de las fuerzas del cambio. El legado de Chávez, con acento en el PLAN DE LA PATRIA Y EL GOLPE DE TIMON.


3. Fortalecimiento del Bloque Social Revolucionario, socialista, anti-imperialista: trabajadores@, campesino@, movimientos sociales alternativos.


4.- Cohesionar la organización revolucionaria como vanguardia colectiva: UNIDAD EN LA DIVERSIDAD


5. Desarrollar y consolidar el poder popular y el sistema comunal, ejes de agregación territorial y nueva geometría del poder.


6.- Promover la Estrategia Comunicativa Integral (ECI) para enfrentar la OPSIC, énfasis en la información oportuna y veraz.


7. Lucha contra la corrupción, promoviendo la ética socialista basada en valores y ejemplos. El consumismo y el lucro no son chavistas


8. Elevación de la eficiencia en la gestión pública, para satisfacer necesidades colectivas. Eficiencia o nada. Combate a la burocracia.


9. Unidad cívico-militar y defensa integral. Frente a las amenazas intervencionistas: redes de inteligencia, alerta temprana, respuesta rápida.


10. Construcción de la internacional revolucionaria, promoviendo una estrategia continental que sintetiza el interés geopolítico y la solidaridad hemisférica.


11. Revolución cultural como desalienación y construcción de una nueva subjetividad revolucionaria. Anudar redes y bolsones de la insurgencia cultural desde lo social-territorial.

domingo, 6 de octubre de 2013

TRES SOLUCIONES POSIBLES EN TRANSICIÓN Y UN SOLO CAMINO.

Tres soluciones posibles en transición y un solo camino
Por: Nicmer Evans | Miércoles, 02/10/2013 05:55 PM | Versión para imprimir
La actual encrucijada política y económica de nuestro país, no puede desfallecer el ánimo por impulsar y reimpulsar la construcción del socialismo, muy a pesar de los errores que se estén cometiendo. Si en manos de alguien está el destino de nuestro país, no es en manos de los políticos de turno, es en las manos del Poder Popular, organizado, empoderado y productivo.
Sin embargo necesitamos un mapa claro, que defina rutas y que nos impulse a la certeza de un destino cierto, en ese sentido, les invito a reflexionar sobre tres soluciones posibles en una transición que nos permita enrutarnos nuevamente en el camino de la construcción del socialismo.
1. La transformación del Estado burgués-rentístico en un Estado conducido por servidores públicos y no por funcionarios públicos, que esté adaptado a la ruta de construcción del Estado Comunal, desburocratizado y que comprenda que su razón de existir es la resolución y satisfacción de las demandas ciudadanas, y no al contrario. Esto debe lograrse a través de un conjunto de leyes que transformen a la Administración Pública, al funcionario público, sus perfiles y  procedimientos, a partir de la concepción de un Estado emergente con responsabilidades compartidas, transparente y permanentemente sometido a una Contraloría Social orgánica, fuerte, autónoma e independiente.
2. La demarcación clara de los sectores de competencia productiva entre el Estado, el sector privado, el mixto y el comunal. En una ruta de transición al socialismo, la confianza y la definición clara de las reglas del juego, así  como en Ecuador, sería de mucha relevancia para la superación del rentismo petrolero bajo un criterio netamente extractivista, que en 14 años no pudimos revertir. El centro de todo esto debe ser un Poder Popular productivo a través de las comunas, que no deben existir hasta que no tengan un proyecto socioproductivo en marcha y generando aportes al PIB. Esto podría permitir definir las áreas estratégicas y de soberanía y aquellas que pueden ser susceptibles de inversión nacional o extranjera, además facilitando que el proceso cambiario termine siendo realmente beneficioso para el productor-exportador y no para el parásito-importador.
3. La transformación cultural y educativa, que revierta la cultura rentística con modelos de formación y capacitación productiva, emprendedora y científica, impulsora de una nuevas relaciones sociales de producción, sin dejar jamás de lado la profundización de los valores patrios, identidad nacional y conciencia política. Para esto, el modelo educativo debe ser profundamente afectado, empezando por el estímulo material y espiritual de nuestros educadores. Una revolución de la educación con educadores revolucionados, los mejores remunerados de la sociedad, junto a los médicos y los policías.
Sin embargo, nada de esto se podrá lograr sin el factor determinante que ha permitido un importante avance durante 14 años, pero que aún reclama la profundización y radicalización de lo iniciado por Chávez: el pueblo expresado en Poder Popular y Comunal movilizado, empoderado, autónomo, crítico, propositivo, no conducido, sino conduciendo el proceso revolucionario.
El pueblo en su mayoría comprendió que el capitalismo no es el camino, pero aún dentro de él, debe encontrar en la construcción del socialismo una ruta de eficiencia, eficacia, y de transformación que haga del reto de su concreción una esperanza que nos lleve a buen término. Lo contrario es traición.


sábado, 28 de septiembre de 2013















Contradicciones y previsible descalabro: ¿De cuál legado de Chávez me hablan?

Es casi obvia la polémica sobre el llamado “legado de Chávez” en las páginas de Aporrea y en otros medios de difusión y comunicación.  La polémica es en parte derivada por puntos de vista disimiles, como por el uso de evidencia contradictoria: textos, discursos, entrevistas, decisiones e intervenciones del propio Chávez a lo largo de 22 años de entrada en la escena política desde la rebelión militar del 4 de febrero de 1992.
Con la salida física de Chávez de la escena política el 5 de marzo de 2013, quedan las diferentes interpretaciones de su legado político y los efectos materiales y textuales de su pensamiento y acción.
La revolución bolivariana, y lo que ahora llaman “chavismo”, se debate en la inmanencia de estas interpretaciones, en sus conflictos y acuerdos básicos.
El problema que se presenta con esta situación, es que son pocos y cada vez menos los espacios para dilucidar con rigor de pensamiento y un mínimo de ética política, tales interpretaciones y posicionamientos. Y si a esto se agregan dispositivos de censura y de monopolio del pensamiento autorizado de Chávez, el cuadro se complica gravemente.
En este marco, escuché hace algunas semanas atentamente al Ministro Merentes conversando con José Vicente Rangel, y la impresión final es que por “pragmatismo” debemos comprender la convivencia necesaria entre el capital privado y el Estado en función del “desarrollo nacional”, así como concebir una “economía mixta” que presente al “socialismo” como “distribución de la riqueza” sin afectar el cuadro de reglas básicas de la economía capitalista de mercado.
Es evidente que tales planteamientos son funcionales a una izquierda reblandecida, al reformismo de siempre, a la socialdemocracia y al desarrollismo del que viven los políticos y economistas “pragmáticos” y “realistas” de todos los pelajes.
No hace falta ser un especialista en análisis del discurso o de contenido para comprender que la audiencia objetivo de esa entrevista eran fundamentalmente los sectores empresariales y algunos sectores de las capas medias del país.
Asociar a Merentes con la resolución de los “cuellos de botella” de la economía y con la concertación de políticas entre Estado y sector privado es parte de un mensaje continuado que aparece en toda la orquestación mediática (oficial o no).  La narrativa de Merentes “el bueno” y Giordani “el malo”,  es otro de los cuentos mediáticos que se tragan las audiencias pasivas.
Por mi parte, observo estas narrativas como los efectos de las contradicciones de fondo sobre la clarificación de las ideas socialistas del gobierno de Maduro.
Probablemente,  sin la cobertura política e ideológica de la presencia de Chávez, del árbol sólo quedará decir: “por sus frutos los conoceréis”. El carisma de Chávez articuló  no sólo a un pueblo desencantado y desilusionado por el fracaso de la llamada cuarta República para abordar con éxito la “cuestión social”, la canalización de las luchas anti-neoliberales que ponían en riesgo la existencia misma de centros nacionales de decisión y las demandas de mayor democratización de las esferas de poder, sino que también también amalgamó con éxito un lamentable archipiélago de izquierdas, micro-fracciones y  algunos notables “independientes” cuyo mínimo común se había difuminado por otro legado: la derrota estrepitosa de la izquierda revolucionaria desde los años 60, y su debilidad electoral orgánica hasta la llegada de Chávez al gobierno.
Ese archipiélago de agrupamientos “arrimado” a Chávez bajo la tesis de que a “el que a buen árbol se arriba, buena sombra lo protege”, debe ahora enfrentarse desde sus propias fuerzas y capacidades a sus propias sombras y encandilamientos ideológicos.
Por cierto, si algo deben valorar de Chávez todos esos partidos, individualidades y organizaciones de izquierda es la de haberles dado la oportunidad de reposicionar ideas, prácticas y valores asociadas al antiimperialismo y al socialismo, en un cuadro de profundización de la democracia en la dirección del ejercicio directo de la soberanía popular. Ese guion estaba hecho trizas en los años 80 y 90. Sólo el llamado a una constituyente puso de nuevo sobre el tapete la combinación entre realismo político y fantasía utópica, sin la cual la política es sólo arte pragmático de lo posible para negociar una arena de intereses entre factores de poder.
Hugo Chávez, ya en un cuadro de complicación de su salud, llamó en el mes de diciembre del año 2012 a la unidad nacional y revolucionaria bajo el entendimiento de la probabilidad de ocurrencia de los peores escenarios. Y ocurrió lo peor.
Ya Hugo Chávez no está presente físicamente para intervenir directamente en el manejo de las contradicciones internas.  En este contexto, ¿habrá madurado el archipiélago de las izquierdas y de grupos aparentemente nacionalistas (que de izquierda parecieran tener poco), sobre cómo entender el manejo de las contradicciones en su seno, y en el seno del pueblo, tal como señaló en alguna oportunidad Mao?
La viabilidad de una era post-Chávez depende de la resolución de esa interrogante.
Por otra parte leí  con atención escritos de  Carlos Lanz quien insistía en los textos del “Programa de la Patria” y en el “Golpe de Timón” sobre dos objetivos centrales de lo que se sintetiza el llamado a “traspasar la barrera del no retorno” (es decir, bloquear cualquier intento de restauración del punto-fijismo y de la hegemonía del capitalismo): a) desmontar el Estado Burgués, b) romper definitivamente con la lógica del Capital.
Es claro que tomar la primera vía esbozada por Merentes en la entrevista con JVR, se convierte en algún momento y circunstancia precisa en una contravía para la interpretación de Carlos Lanz (entre otros que opinamos que en algún momento habrá que resolver la ecuación de poder que haga viable ese propósito; es decir, con cuales relaciones de fuerzas se supera el capitalismo y el Capital que por cierto no son exactamente lo mismo).  Al parecer aquí hay sectores que se han reconvertido en minimalistas y concertadores, y otros en maximalistas sin mediaciones con las relaciones de fuerzas concretas que presiden una situación.
Ciertamente, la “conciliación de clases” es un enunciado ausente de las consecuencias de seguir con coherencia una clara política revolucionaria de no retorno elaborada por Chávez.  La posibilidad del socialismo, como transición anticapitalista, se juega en el cuadro de los conflictos políticos de clase; y como señaló Gramsci en su clásico escrito sobre “El análisis de situaciones. Relaciones de fuerzas” (http://www.gramsci.org.ar/tomo4/065_analisis_situc.htm, existirán repercusiones incluso en el ámbito internacional y militar. ¿Quiénes pueden señalar que luego de los resultados electorales de abril, la correlación de fuerzas es ampliamente favorable para un acelerado tránsito a medidas radicalmente socialistas? ¿Quiénes están trabajando en función del fortalecimiento de este aspecto electoral de la correlación de fuerzas, y en otros aspectos organizativos, de movilización, políticos y militares de la correlación de fuerzas? ¿Quiénes están trabajando efectivamente en la unidad, articulación, acumulación de fuerzas revolucionarias?
Los documentos más recientes de “Marea Socialista”(http://www.rebelion.org/noticia.php?id=168369; http://www.rebelion.org/docs/172887.pdf), por su claridad de ideas, advierten sobre la perdida de rumbo de la revolución bolivariana ante el actual cuadro de política económica y sus indefiniciones sobre cuáles serían las medidas a tomar para clarificar el rumbo de la transición al socialismo y defender las conquistas de la revolución bolivariana. Sin embargo, el tema sustantivo sigue siendo cómo ir más allá del diagnóstico y pasar a la agregación de una voluntad colectiva nacional-popular que haga posible superar el actual cuadro de política.
Cabe reconocer que estas ideas no encuentran amplias resonancias en el chavismo popular, que sigue siendo un mar de orientaciones disimiles, de aspiraciones redistributivas, de consuelos reivindicativos, de agrupaciones con fuertes dosis de narcisismo cobijadas en el cuento de que dos singularidades son un “movimiento social”.  No hay partido alguno en el GPP que abandere sin mezquindades la unidad de propósitos a la que llamó Chávez en diciembre del 2012. Desde el más grandote al más chiquitico se observan signos de debilidad electoralista y sectarismos. Los mariscales de la derrota se hacen pasar por imitadores del gran estratega Chávez.
Además de corrientes como “marea socialista”, hay que reconocer un variopinto y numeroso conjunto de colectivos, fuerzas políticas, organizaciones y movimientos que son mucho más que un “saco de gatos”, que apuntan a mostrar su inconformidad frente a una opción que implique abandonar el “legado revolucionario” de Chávez en la actual coyuntura y que aspiran que existan reales espacios de debate y manejo colectivo de políticas y decisiones.
Se le critica a la alta dirección del PSUV y del Gobierno que no contribuya a construir una dirección colectiva del proceso, y se cuestiona que esta idea sea un mareo para que sea el mismo cogollo de siempre el que tome las determinaciones finales.
Por otra parte, gente que piensa evidentemente distinto en ciertos temas fundamentales, como Vladimir Acosta, Toby Valderrama o Nicmer Evans advierten sobre el extravío ideológico y político con relación al “legado de Chávez”; y paradójicamente tienen en rasgo común el que fueron sometidos al implacable tribunal de la censura por no acatar la línea política tácita y correcta del “oficialismo”; es decir, por criticar las acciones, discursos o decisiones del gobierno de Maduro pasaron a formar parte de una “desviación ideológica” que tiene evidentes consecuencias en su permanencia como voceros de opinión en espacios oficiales de la revolución.
Por cierto, el lenguaje de las “desviaciones ideológicas” se institucionalizó en la URSS en 1928 aproximadamente en un periplo que paso desde la liquidación de la “oposición obrera” a la liquidación de la “plataforma de oposición de izquierda”, para abiertos objetivos de control vertical de opiniones (desde ese momento “disidentes”) desde el aparato político (del Estado y del partido-único), disolviendo así el caldo de cultivo de la lucha entre tendencias, pues si toda opinión contraria al dictat del aparato es desviación, toda desviación es el preámbulo de la división y la traición. En fin, de allí al delito de “enemigos del pueblo” había una  lógica circular e implacable. Se pueden hacer algunas analogías con conductas de los funcionarios del aparato en Venezuela.
De manera, que la unidad anhelada por Chávez pareciera estar siendo echada por tierra desde arriba y desde las mezquindades también presentes desde abajo. Si no se constituyen mecanismos y espacios efectivos de debate entre opiniones y tendencias en función de la unidad de propósitos (encontrar el mínimo común de todas las fuerzas sociales y políticas que apoyan la revolución bolivariana), entonces los viejos errores del archipiélago de las izquierdas aparecerán con su sello de fábrica, y las consecuencias serán harto desastrosas.
Por otra parte, si no se parte del reconocimiento de las propias opiniones contradictorias de Chávez a lo largo de 22 años de trayectoria en la escena política, el legado revolucionario de Chávez enfatizará no la unidad de propósitos en función del cambio estructural de la sociedad venezolana, sino todas las fuerzas centrifugas que podrían explotarse para mostrar que “del árbol caído se hace leña”, utilizar a Chávez para justificar los propósitos propios de cada micro-fracción (aunque se llame PSUV); es decir, el “narcisismo de las pequeñas diferencias”.  No por pura casualidad, un anterior aliado, luego radical opositor llamo a la revolución bolivariana un “Minestrón ideológico” (Miquelena dixit)
Finalmente se respira un problema en el ambiente.  Sobre si Chávez era socialdemócrata o marxista, para poner  un ejemplo que pareciera estar en la palestra, podrían hacerse numerosas pesquisas, siempre que se clarifiquen los términos que se usan.
Esto último lo digo porque no era lo mismo ser socialdemócrata en 1905, por ejemplo, Rosa Luxemburgo y Lenin lo eran, que serlo en la actualidad, lo cual significa simple y llanamente “liberalismo social” y claro “reformismo”; es decir, administrar la gestión del capitalismo sin modificar sus estructuras.
Igual ocurre con el término marxismo: ¿Qué significar hoy definirse como “marxista”? ¿A cuál marxismo de todos los marxismos realmente existentes se hace referencia? Lamentablemente Chávez no está para que diga lo que piensa sobre estos temas.
De manera que hay situarse adecuadamente en circunstancias de tiempo, modo y lugar para desentrañar cómo cada actor utiliza sus marcos de interpretación, sus guiones ideológicos, como diría Umberto Eco, sus diccionarios y enciclopedias.
Sobre este último punto, siempre me llamaron la atención las líneas escritas de la entrevista de Sean Penn a Chávez en el año 2008 (http://www.prensadefrente.org/pdfb2/index.php/a/2008/11/30/p4232), como las declaraciones de Chávez en el año 2010 autodefiniéndose como cristiano y marxista (http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/137694/chavez-ratifica-que-es-marxista-pero-ademas-dice-que-es-cristiano/).  En la primera entrevista es posible leer:
“Hitchens está sentado en silencio, tomando notas durante toda la conversación. Chávez reconoce un brillo escéptico en sus ojos. –CRÍS-a-fer, hazme una pregunta. Hazme la pregunta más difícil. Ambos comparten una sonrisa.  Hitchens le pregunta:  –¿Cuál es la diferencia entre usted y Fidel?”.  Chávez dice: –Fidel es comunista, yo no. Yo soy socialdemócrata.  Fidel es marxista-leninista.  Yo no.  Fidel es ateo.  Yo no.  Un día discutimos sobre Dios y Cristo. Le dije a Castro: “Yo soy cristiano.  Creo en los Evangelios Sociales de Cristo". Él no. Simplemente no cree. Más de una vez Castro me ha dicho que Venezuela no es Cuba, que no estamos en los años sesenta.  –Ya ve –dice Chávez–. Venezuela tiene que tener un socialismo democrático. Castro ha sido un profesor para mí. Un maestro.  No en ideología, sino en estrategia.”
En el segundo documento (audiovisual), Chávez, plantea en el marco de una particular interpretación de la metáfora del despegue económico (¿Rostow dixit?) en el marco de la crisis del capitalismo que: “Yo soy marxista y soy cristiano, y creo que el marxismo y el cristianismo pueden ir agarrados de la mano por el camino del hombre, del ser humano, de la dignidad de los pueblos”.
De manera que es muy difícil no darse cuenta que es posible explotar estas opiniones de Chávez para fines particulares que apoyen o la tesis de la socialdemocracia en Chávez o la tesis del marxismo revolucionario, incluso de no ser enemigo de la revolución comunista aunque en estos momentos eso no este planteado como señaló en otras entrevistas (¿O es que caso Marx no era básicamente un pensador comunista?).
El asunto principal, sin embargo, no es sólo este, sino clarificar las intencionalidades políticas que se están moviendo tras la escena en función de fortalecer o no la unidad de propósitos para continuar el legado revolucionario de Chávez; o quienes realizan una operación de distorsión deliberada de la dirección, contenido y alcance dado a la revolución bolivariana de acuerdo a la coherencia del mensaje de campaña de Chávez para conquistar su última victoria en octubre de 2012. ¿O es que acaso no hay diferencias ostensibles entre la campaña del 2012 y la campaña del 2013?  He allí el asunto.
Por tanto no me hablen del “legado de Chávez” como fórmula imprecisa, con criterio de mescolanza ideológica, sino del legado revolucionario de Chávez como orientación final hacia la Democracia socialista y hacia una economía de transición caracterizada como mixta pero con carácter socialista (con predominio de la propiedad social directa e indirecta sobre el gran capital y sobre sus fracciones especulativas, por ejemplo), no de carácter predominantemente capitalista como la que se apuntala con el cuadro de política económica, desarrollismo y reformismo que patéticamente aparece en la praxis efectiva de la política pública del presente.
No me enreden las palabras, por favor.  Como tampoco nos hagamos los locos celebrando que nos presten 5 mil millones de dólares Chinos (por cierto, una China socialista que puede apoyar la revolución bolivariana como no hacerlo, como hicieron con Allende y luego apoyar a Pinochet, no olvidemos) para correr la arruga, cuando no sabemos aún  a quienes les dimos 20.000 millones dólares en el SITME en el año 2012 y donde están los reales beneficios de esta masiva transferencia de divisas.
Lo demás son cuentos, imaginarios, simulacros y espectáculos de la orquestación mediática que ya todos conocemos (¿O acaso Chávez no incito a decodificar críticamente los medios, incluso los medios oficiales?). Tampoco manoseen tanto a Chávez para fines de legitimación de una secta, un grupúsculo o fracción que se enarbola como la auténtica voz revolucionaria. Eso es síntoma de naftalina revolucionaria, un síntoma de no haber metabolizado la derrota de los años 60.
En fin de cuentas y de cuentos, no creo que el legado revolucionario de Chávez pueda tramitarse como un vulgar “Pote de Humo”.  ¿Están contribuyendo a la unidad y acumulación de fuerzas?
Ojala rectifiquen todos, pues sin rectificación habrá razones de sobra  para tomar distancia del previsible descalabro.  Y no busquen chivos expiatorios.  Saquen del baúl las tres R, las seis R o sólo una R: Revolución, no rapiña sobre los recursos públicos.

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Javier Biardeau

Articulista de Opinión. Promotor del Pensamiento Crítico Socialista. Profesor de Estudios Latinoamericanos-Sociología UCV. Magister en Planificación del Desarrollo. Integrante de la Plataforma Patria Socialista.
  jbiardeau@gmail.com